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Cambios en el Govern ante la crisis

sábado 13 de febrero de 2021, 00:00h

El Govern balear se ha convertido en el primer ejecutivo autonómico que afronta cambios de calado desde el inicio de la pandemia de coronavirus. La presidenta Armengol anunció este viernes la salida de tres consellers y la reestructuración de su gobierno de cara a la reactivación económica que tanto necesita Baleares, la comunidad que sufre la mayor caída de la economía y el mayor incremento del paro.

Salen del Govern políticos de largo recorrido como Marc Pons, Isabel Castro y, sobre todo, Pilar Costa, mientras se incorporan caras nuevas con trayectoria en las administraciones insulares como Mercedes Garrido, Josep Maria Ribas -"Agustinet"- y el menos conocido Miquel Company, con quienes no se ve alterado el equilibrio territorial que de forma tácita le corresponde a cada isla en los asientos del Consolat.

El cambio, sin embargo, no está tanto en las personas como en los objetivos. La remodelación se enfoca, principalmente, a coordinar mejor el ejecutivo y gestionar de la forma más eficaz los fondos europeos por los que tiene que luchar Baleares de cara a la reactivación. La gestión sanitaria ha sido amparada en su totalidad por Armengol, quien no ha prestado atención a las llamadas de sectores profesionales y sociales que pedían relevos en la cúpula de Salut. Al contrario, el equipo de Patricia Gómez ha sido refrendado en pleno, reforzado, además, con la creación de una nueva Agencia de Salud Pública.

Uno de los cambios más visibles es la designación de Iago Negueruela como portavoz del Govern, una nueva responsabilidad con la que Armengol parece situar al conseller de Modelo Económico y Turismo como delfín para la nueva etapa y, quizá, para el relevo en un futuro cartel electoral. Y lo hace, precisamente, el mismo día y a la misma hora que el sector turístico arrancaba la campaña SOS Turismo -con la que reclaman mayor atención y ayudas- y que ha quedado desplazada de los titulares por la remodelación gubernamental.

Remodelar el Govern era una reclamación desde hace meses. No tenía ningún sentido mantener una estructura cuyos objetivos iniciales saltaron por los aires con la llegada de la pandemia. Las actuales urgencias de los ciudadanos son muy diferentes a las de hace un año y el Govern debía actuar en consecuencia; también reduciendo su estructura como, al final, parece que ocurrirá con la eliminación de 15 altos cargos y asesores.

Lo que permanece inamovible es el equilibrio entre las fuerzas que conforman el Govern. En esto, Armengol tiene nulo margen de maniobra. Es por esta causa que la nueva remodelación sólo afecta a carteras del PSOE, reforzando la idea de que el Ejecutivo se compone de compartimentos estancos donde cada partido toma decisiones de forma autónoma, aunque las necesidades de gestión, contención presupuestaria o mejora de la eficiencia pudieran indicar lo contrario. Que Més y Podemos sigan la senda de los cambios y actúen en departamentos que tienen poco más que unas responsabilidades residuales tras la llegada de la pandemia queda sobre la mesa.


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