Los hechos tuviero lugar sobre la 1:55 horas.
Varias unidades de la Unidad de Seguridad Integral realizaban un control en la plaza de España cuando escucharon un fuerte ruido proveniente de golpes.
Tras una batida por la zona, un ciudadano les informó de que un joven estaba golpeando el escaparate de una farmacia cercana.
Dos unidades se desplazaron entonces al lugar de forma inmediata, una a pie y otra en el vehículo policial, donde localizaron a un individuo sentado en la entrada de un establecimiento contiguo a la farmacia.
De forma paralela, los policías comprobaron que la máquina expendedora exterior de la farmacia tenía el cristal frontal fracturado.

El joven confesó de forma espontánea ser el autor de los daños. Al ser preguntado por los motivos de la acción, el investigado aseguró que no tenía intención de sustraer ningún artículo, sino que su único objetivo era ser detenido para que le enviaran a prisión.
Junto al implicado, la fuerza actuante intervino una cinta de amarre con trinquete, la herramienta utilizada para golpear la máquina.
De hecho, en el cacheo realizado se comprobó que no portaba nada encima que hubiera sido sustraido de la máquina expendedora.
Ante la evidente comisión del delito de daños y dado que el individuo manifestó carecer de domicilio, se procedió a su detención inmediata para ser luego puesto a disposición judicial.








