Un vídeo de algo menos de 4 minutos producido por la entidad OceanCare, que impulsa la campaña www.silentoceans.com explica a la perfección los problemas causados por los ejerccios militares con sonares, la búsqueda de petróleo y gas, y las hélices de los grandes buques.
Ballenas varadas, cardúmenes de peces en colapso, tortugas marinas que huyen: el ruido extremo está perjudicando a la vida marina.
Entidades ecologistas como Aliazna Mar Blava luchan para que el Mar Mediterráneo sea declarado una zona protegida, con un corredor de migración de cetáceos que no se vean afectados por las agresiones acústicas.






