Alcúdia. Situado en la Península de la Victoria, constituye uno de los enclaves excursionistas más conocidos de Mallorca. La construcción del edificio data del siglo XIV. El fundador fue Fray Diego García y cuenta la leyenda que un pastor escuchó unos bellos cantos y dirigiéndose al lugar de donde procedían entonó una salve a la Virgen. Acompañado por el capellán del pueblo encontraron la imagen de la Mare de Déu, que inmediatamente fue trasladada a la ciudad, descubriendo poco después que había desaparecido y vuelto a aparecer en el lugar inicial, momento en el que decidieron levantar un santuario dedicado a la Virgen. Conocida en un principio como la señora de Fray Diego, las revueltas provocaron su traslado y empezó a ser invocada como la Virgen de la Victoria. Finalizados los enfrentamientos, la imagen regresó al oratorio de la montaña en 1524. Época de enfrentamientos y ataques constantes por parte de moros y piratas, el edificio acabó destruido. En 1679 se iniciaron las obras para reconstruirlo y finalizaron en 1693. Es destacable el retablo barroco, que data de 1747, y aunque su estado de conservación no es bueno, merece la pena detenerse para contemplarlo.





