La Fiscalía solicita que el hombre sea condenado a seis años de prisión y al pago de una multa de unos 38.000 euros y una indemnización equivalente a la cantidad estafada como supuesto autor de un delito de falsedad en documento mercantil.
El acusado, según expone el fiscal en su escrito de acusación, estuvo a cargo del mantenimiento de las propiedades pertenecientes a la citada familia, con cuyos miembros mantenía una relación de confianza ya que sus padres habían desempeñado los mismos trabajos para ellos.
Entre las fincas rústicas que eran propiedad de la familia kuwaití están 'Capocorb', 'Betlem', 'Ses Planes' y 'Son Jaumell, ubicadas en Mallorca, o la madrileña 'La Naveta'.
El procesado se ocupaba de vigilarlas, controlar al resto de empleados y realizar tareas de mantenimiento y limpieza, garantizando que todo estuviera en orden para cuando los dueños acudieran.
En septiembre de 2017, siempre según el Ministerio Público, arrendó las fincas 'Betlem' y 'Capocorb' por un periodo de cinco años y por una cantidad conjunta de 20.000 euros anuales sin el consentimiento de la propietaria. De este dinero, se quedó aproximadamente con 50.000 euros.
Ese mismo mes hizo lo propio con 'Ses Planes, que también alquiló por un periodo de cinco años y por un importe anual de 9.000 euros a dos hermanos, quienes explotaron la finca durante al menos tres años.
Aunque en este caso el procesado no se quedó con cantidad alguna, a cambio le realizaron trabajos en las fincas que después se facturaron a las empresas de la familia de Kuwait.
En mayo de 2019 falseó dos autorizaciones de la propietaria de las fincas para tramitar ante el departamento de Medio Ambiente del Consell de Mallorca y ante la Agencia de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid los permisos pertinentes para la práctica de la caza en todos los cotos de las fincas.
Al año siguiente suscribió, por un periodo de un año y una cantidad de 12.000 euros, un contrato de arrendamiento de aprovechamiento cinegético con un hombre que le abonó dicha cantidad en metálico. En 2021 vendió a una empresa múltiples pinos por un importe de 8.000 euros, de los cuales se apropió 1.500.
FACTURAS POR SERVICIOS NO PRESTADOS
A todo ello se le suma el hecho de que en 2018 constituyó una mercantil, de la que era administrador único, y se ofreció a la familia kuwaití que fuese esta quien realizara los trabajos de mantenimiento de las fincas.
Habida cuenta de la confianza que tenían en él aceptaron la propuesta y convinieron que cada año elaboraría un presupuesto detallado con los trabajos a desarrollar que, una vez aceptados y ejecutados, se le abonarían las correspondientes facturas.
No obstante, entre 2020 y 2022 giró al menos cuatro facturas por servicios no prestados y trabajos no ejecutados --o solo parcialmente-- por aproximadamente 290.000 euros.
Con todo ello, la Fiscalía estima que la cantidad estafada por el perjudicado se eleva hasta los 303.000 euros








