La intervención se inició sobre las 19.15 horas, cuando la Base del 092 comisionó a una patrulla a las inmediaciones del mercado del Olivar, donde una mujer se encontraba en estado de gran agitación, consumiendo alcohol y profiriendo insultos contra los viandantes.
Poco después, el 092 recibió un nuevo aviso en el que se alertaba de que la misma persona estaba provocando incidentes en el interior de la iglesia de Sant Miquel.
Los agentes acudieron al lugar y le requirieron que abandonara el templo.
Tras identificarla, los agentes constataron que tenía en vigor dos requisitorias judiciales: una dictada en Palma por un delito contra la seguridad vial y otra emitida en Manacor por un delito de acoso.
Debido a la agresividad que mostraba y al estado de embriaguez que presentaba, la mujer fue trasladada al Hospital Universitario Son Espases para su valoración médica.
Al día siguiente fue conducida a dependencias policiales para la instrucción de diligencias y su posterior puesta a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia.







