La plaza de toros de Inca vivió este domingo una de esas tardes que reconcilian al aficionado con el rito. Hubo ambiente grande en los tendidos, expectación desde mucho antes del paseíllo y, sobre todo, una sensación continua de acontecimiento. El coso mallorquín respondió con calor a un festejo mixto bien planteado por Balears Cambio de Tercio, con reses de El Capea para rejones y La Palmosilla para la lidia ordinaria, y un cartel de evidente atractivo generacional. Al final, la estadística dejó un balance rotundo: salida a hombros para Guillermo Hermoso de Mendoza y Marco Pérez, mientras Borja Jiménez firmaba una tarde maciza y de enorme seriedad profesional.
Abrió plaza “Riollano”, negro, de la divisa de El Capea. Guillermo Hermoso de Mendoza construyó una actuación templada y elegante, muy en la línea del rejoneo moderno que abandera. Hubo limpieza en las reuniones, ajuste en las banderillas y una doma extraordinaria que encandiló pronto al público de Inca. El toro tuvo movilidad y permitió lucimiento, aunque quizá le faltó algo de mayor transmisión en los últimos tercios. Guillermo estuvo por encima, toreando con serenidad y exactitud, para pasear una oreja tras una labor de mérito.
La verdadera explosión llegaría en el cuarto, “Lagartoso”, también negro. Ahí el navarro sacó toda la artillería de su cuadra y conectó con los tendidos desde el primer embroque. Galopes templados, cites de frente y una exposición medida pero emocionante fueron calentando el ambiente hasta convertir la faena en un auténtico festival de rejoneo clásico y espectacular a partes iguales. El público, entregado, pidió con fuerza los máximos trofeos y el palco concedió las dos orejas de una obra redonda que aseguró la Puerta Grande.
SÓLIDO BORJA JIMÉNEZ
Borja Jiménez dejó en Inca una de esas actuaciones que explican por qué atraviesa el momento más sólido de su carrera. El sevillano no necesitó estridencias para convencer. A “Lúcido”, segundo de la tarde, un chorreado colorado en verdugo de La Palmosilla, lo entendió desde el inicio. Hubo aplomo, colocación y ese sentido del temple que convierte lo complicado en aparentemente sencillo. Borja toreó muy despacio sobre la mano izquierda y ligó tandas de gran profundidad, siempre asentado y gobernando la embestida con autoridad. La espada cayó efectiva y paseó una oreja de peso.
Con “Cronisto”, quinto del festejo, volvió a dejar patente su dimensión de torero poderoso y cerebral. El toro ofreció más dificultades y menos entrega, pero ahí emergió el oficio del sevillano. Borja corrigió defectos, sujetó la embestida y terminó imponiendo su ley a base de firmeza y mando. No hubo concesiones a la galería ni efectismos baratos; todo tuvo aroma de verdad. Otra oreja premió una faena de mucho contenido interno y gran importancia técnica.
PRECOZ MARCO PÉREZ
Pero si alguien terminó de incendiar el entusiasmo del público mallorquín fue Marco Pérez. El joven salmantino volvió a demostrar que no es únicamente un fenómeno precoz, sino un torero con concepto y personalidad propias. A “Exquisito”, tercero de la tarde, lo recibió con un capote manejado con suavidad y gusto. Ya con la muleta aparecieron las señas de identidad de un novillero -aunque ya se anuncia como matador en ciernes- que sorprende por su aplomo impropio de la edad. Naturales largos, cites de frente y una quietud estremecedora marcaron una faena de gran conexión con los tendidos. Cortó una oreja tras una labor llena de frescura y autenticidad.
Y llegó el sexto, “Solitario”, para terminar de coronar la tarde del muchacho. El de La Palmosilla tuvo mayor transmisión y permitió a Marco expresarse con más amplitud. Entonces apareció el torero ambicioso, desmayando el toreo en redondo, ligando con temple y dejando muletazos de enorme plasticidad. Hubo momentos de verdadera emoción, especialmente cuando se quedó quieto en los terrenos de compromiso mientras el toro pasaba rozándole la taleguilla. Inca terminó rendida a la irrupción de un nombre que ya no admite diminutivos. Dos orejas y Puerta Grande para un chaval que sigue quemando etapas a velocidad vertiginosa.
La tarde tuvo todos los ingredientes que explican la vigencia emocional de la tauromaquia: variedad, competencia, torería y verdad. Inca respondió como plaza importante y el público salió hablando de toros, que es la mejor noticia posible para una isla que vuelve a mirar al ruedo con ilusión renovada.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Inca. Corrida de toros mixta organizada por Balears Cambio de Tercio.
Toros de El Capea para rejones y La Palmosilla para lidia a pie.
- El rejoneador Guillermo Hermoso de Mendoza, oreja y dos orejas.
- Borja Jiménez, oreja en ambos.
- Marco Pérez, oreja y dos orejas.








