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La verdad: no entiendo la justicia que imparten algunos jueces. Siempre había comprendido que – según algún insigne griego de la época de Pericles- la Justicia consistía, simplemente, en dar a cada uno lo suyo. Resulta que los jueces son humanos. ¿Curioso, no? No están por encima del bien
Yo no se ustedes, pero un servidor tiene la mala costumbre de relacionar los rostros de las personas conocidas popularmente –sean políticos, cantantes, actores, etc- con lo que creo entender que deberían ser sus auténticas profesiones u oficios. Así, de este modo, cada vez que le veo la faz a
Tengo la ligera impresión de que, últimamente, siempre me estoy quejando. La vejez, sin duda, ayuda a aumentar el sentido de la rebeldía: es, en cierto modo, como una vuelta retardada a una situación de desacuerdo generalizado. No me gusta casi nada. La nostalgia no ayuda; ni un ápice. En
Estando, como un servidor estaba, hasta las mismísimas gónadas masculinas de tanta impertinencia tecnológica, he tomado la santa decisión de dejar este mundo; el mundo de la relación individual y social, en todo aquello que se refiere a la informática y el audiovisual en general. Dos motivos han conseguido acabar
Siguiendo, estrictamente, la brillante e inteligente normativa práctica dictada, en su día, por la brillante e inteligente ministra Bibiana Aido (recuerden su chachipiruli expresión: “miembros y miembras”), a las mujeres que pilotan cualquier artilugio movedizo más o menos automotriz (normalmente, aviones o coches de carreras) se las debe denominar, sin
Una suave y ligera brisa invade pacíficamente el entorno. El escenario es sencillo, como tiene que ser: un par de cervezas frescas sobre una mesa redonda y dos sillones de mimbre. Los protagonistas: un hombre y una mujer; ¿para qué más? No hay antagonista alguno. El decorado: la inmensidad eterna
Recién llegado de un largo viaje por Alabama (en los Estados Unidos de América) me encuentro con una sorpresa muy sorpresiva, si se me permite esta redundancia contundente. Observo, con incredulidad, que los coches no utilizan los intermitentes, artilugio creado con el fin de indicar la futura dirección del vehículo
He pasado unos días en Barcelona, la llamada Ciudad Condal, en clara referencia a su pasado. En estos momentos, Barcelona se ha convertido en una especie de parque temático para “guiris”, es decir, para toda clase de bárbaros en su acepción más literal. Desde hace un tiempo, la ciudad vive,
El domingo pasado me encontraba en la terraza, con unos amigos, zampándome, zampándonos, una suculenta cazuela de pescado. Ambiente agradable, ligera brisa marinera, y muy buena compañía. En esas que, en mitad del ágape dominical, aparece una bestia bárbara, un insecto doméstico, una abeja. Lo tuve claro inmediatamente: se trataba
Soy un apasionado de los pasatiempos, en especial los crucigramas. Desde muy jovencito, mi progenitor me educó en el arte de la reflexión a base de la búsqueda de palabras, la relación entre ellas y el ingenio que se consigue a través del tesón y del esfuerzo mental. Rellenar esas
Los humanos, principalmente los urbanos, vamos por el mundo conversando con el prójimo, hablando con otros transeúntes o, simplemente, contando intimidades a través de un teléfono móvil. Y suponemos que siempre estamos solos; como si no existieran terceras personas. Pues bien, yo conozco a una de esas escasas terceras
Corría el año 1964: sonaban “Si yo tuviera una escoba” y “La chica ye-ye”; se estrenaba “Franco ese hombre y moría “Tarzán”; se introducía la minifalda, mientras que el Real Madrid ganaba la liga; se inauguraba Prado del Rey i TVE (una, grande y poco libre) y emitían “Los