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Jaume Santacana

Incredulidad

Harto ya de tantas patrañas ancestrales e indignado por la incultura universal, me atrevo a desmantelar un par de falacias de una magnitud inexorable: la primera de ellas se refiere al firmamento. Ya va siendo hora de sentar cabeza y desmentir un hecho que, de tanta reiteración, se ha querido,

El te de las cinco

El te es una bebida muy hermosa. Ya entiendo que adjudicar un adjetivo tan marcadamente de signo estético a una bebida y añadirle, además, un adverbio de cantidad, puede resultar excesivo, pero no me parece del todo inadecuado. Este brebaje ancestral convive, desde casi siempre, con el vocablo “civilización”. Evidentemente

Los libros viejos

Desde siempre, me he considerado un apasionado visitante de las llamadas librerías de “viejo”, establecimientos donde –como su nombre indica a la perfección- se compran y venden volúmenes previamente usados. En este tipo de locales comerciales-culturales no se suelen encontrar peregrinas rarezas bibliográficas, pero sí muestras curiosas, interesantes y, sobretodo,

Disfrutar del tedio

Al aburrimiento se accede a través de dos caminos: uno, colectivo, plural; el otro, solitario, singular. Las personas –atendiendo a los diversos caracteres que las configuran- tienden a escoger una de las dos vías. Una parte de la población no se aburre jamás cuando va en grupo, sea en la

God save the drink

Un estudio reciente de la Universidad de Heidelberg, en Alemania, publicado por los prestigiosos doctores Karl Shneiderhan y Wolfgang Wassel, demuestra, claramente, que los súbditos de Su Majestad la Reina de Inglaterra, son los peores bebedores de Europa, superando a los propios alemanes. Se entiende que el trabajo científico se

Epílogos

Suelo empezar la lectura de los libros por el final, es decir, por el epílogo. Es ahí donde el autor –finalizado su trabajo- se redime a través del cierre de su obra y, por lo tanto, utiliza toda su capacidad mental con tal de dar su último toque que, naturalmente,