Actualidad
Agosto es el mes del descanso, pero no todo el mundo se toma un respiro. Hay tareas que no admiten vacaciones porque en la continuidad del esfuerzo reside su única posibilidad de éxito. No hay oficio más cansado -ni cansino- que el del fanático. En Afganistán, por ejemplo, se han
El dolor está mal visto en las sociedades modernas. Carece de sentido porque en muchos casos es evitable, y por tanto se considera inútil. Este avance de lo paliativo primero se aplicó a los padecimientos físicos, luego a los mentales, y más tarde a todo lo demás. La felicidad hoy
Solo me crucé orensanos de mediana edad en Orense. La única excepción era mi padre, al que conocí en Vitoria el día que nací. A mi aquella escasez de orensanos expatriados me extrañaba, como si Baltar, su histórico presidente de la Diputación, no los dejara salir en plan líder bielorruso.
Venía por el aire, blanda, trazando una parábola desde la otra banda del campo. Coloqué el interior del pie cerca de mi rodilla izquierda para controlar la pelota y dejarla suspendida un segundo en el aire. Con un leve movimiento final de la cadera conseguí orientarla con ese único toque
Porque ya lo hizo. Por una cuestión de economía del lenguaje podríamos finalizar aquí la columna. Yo no debería teclear más y el PP no debería repetirse sobre lo que tiene firmado y no se ha desdicho. Fue el 20 de noviembre de 2002. La fecha ya indica que no
La tecnología hoy es capaz de proporcionar multitud de datos que ayudan a gestionar el riesgo en la montaña. Yo llevo en la muñeca uno de esos artilugios que te llegan a avisar de una posible tormenta cuando se produce un cambio brusco en la presión atmosférica. Algo falló hace
El discurso identitario ha calado hondo en el debate público. Ha penetrado de una manera silenciosa pero potente, con tanta fuerza que nos permite hacer el ridículo sin darnos cuenta. Aquí nadie se ruboriza cuando los hechos y los números demuestran lo que todos sabemos, o sea, que en todas
Está de rodillas frente a un bulto cubierto por una manta gruesa. La mujer lleva las manos en los bolsillos de un abrigo viejo y mira hacia abajo con resignación, sin atisbo de rabia. Debajo de la manta yace el cadáver tiroteado de su marido, el general de la Guardia
Vivimos en una sociedad que trata de evitar todo estado doloroso. Por supuesto en el plano físico, donde los cuidados paliativos han experimentado un desarrollo tan extraordinario en las últimas décadas que en muchos casos han convertido el padecimiento corporal en una opción. Esto constituye un gran avance de la
Los aficionados al fútbol vacunados con Astrazeneca -lo digo por la edad- recordarán a Goyo Benito, un central de Real Madrid no especialmente habilidoso con el balón en los pies pero contundente como ningún otro en labores defensivas. Esta es la manera elegante de explicarlo. En realidad Benito era temido
El otro día decía Sergio del Molino en una entrevista en El Mundo que “vivimos en una sociedad que confunde a quien habla en el púlpito con quien tiene la autoridad”. De ahí la virulencia de los comentarios que se leen en las redes, o en los propios medios digitales,
Una vez me quedé colgado bajando una montaña a seis mil metros de altitud. Fue en una pared de nieve y hielo. Calculamos mal la longitud del rápel de descenso y me faltaron tres metros de cuerda para alcanzar la repisa prevista para detenerme. Entonces tomé la primera decisión errónea.