Más de 1.100 personas migrantes han pasado por los módulos de tránsito instalados en los puertos de Baleares en menos de tres meses. Las infraestructuras, activadas entre noviembre y principios de diciembre, se concibieron para dar respuesta al incremento de llegadas y gestionar el fenómeno migratorio en tránsito por el archipiélago.
DATOS POR ISLAS
Por los módulos ubicados en el muelle de Botafoc, en Ibiza, han pasado ya 555 migrantes, mientras que por los instalados en el puerto de la Savina, en Formentera, lo han hecho alrededor de 90 personas desde su apertura el pasado mes de noviembre.
En el caso del puerto de Palma, donde la instalación está operativa desde principios de diciembre junto a las estaciones marítimas, han sido atendidas 472 personas migrantes.
La instalación del puerto de Palma, con una capacidad máxima de 154 plazas, ha tenido un papel clave durante los dos picos migratorios registrados en los últimos meses, cuando se llegó a atender de forma simultánea a hasta 102 personas.
"Esto revela la necesidad de este tipo de infraestructuras", ha defendido el delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, durante una visita a los módulos de Palma junto a la directora general de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de Protección Internacional, Paloma Favieres.
INFRAESTRUCTURAS DE TRÁNSITO, NO DE ACOGIDA PERMANENTE
Rodríguez ha subrayado que estas instalaciones no funcionan como centros de acogida permanente, sino como espacios de atención temporal para un fenómeno migratorio en tránsito.
En el caso de Palma, ha explicado, los migrantes no permanecen más de entre 24 y 30 horas antes de embarcar en un ferri hacia la Península, donde acceden al circuito humanitario o continúan su ruta migratoria.
SERVICIOS BÁSICOS
Los módulos, con una superficie aproximada de 600 metros cuadrados, están formados por carpas e infraestructuras modulares. En ellos, las personas migrantes pueden descansar en salas con literas, comer y beber en un comedor, asearse en baños y duchas, recibir atención humanitaria de Cruz Roja, cargar dispositivos móviles y conectarse a internet.
El delegado del Gobierno ha destacado especialmente la importancia de la conectividad, ya que permite a los migrantes contactar con sus familiares y comunicar que han completado el viaje en patera con vida. "Con todo esto ganamos en dignidad y somos capaces de ofrecer una mejor atención en clave humanitaria", ha afirmado.
INVERSIÓN SUPERIOR A 6 MILLONES DE EUROS
Estas instalaciones fueron posibles tras la declaración de la emergencia migratoria en Baleares por parte de la Secretaría de Estado de Migraciones el pasado mes de septiembre y han supuesto una inversión de más de seis millones de euros.
En los módulos, los migrantes tienen garantizados alojamiento temporal, atención médica, servicios de traducción e interpretación y la cobertura de sus necesidades básicas de alimentación, salubridad y seguridad.
CRÍTICAS DEL GOVERN
Por su parte, el portavoz del Govern, Antoni Costa, ha considerado que los puertos de Palma, Ibiza y Formentera "no son el mejor lugar" para ubicar los módulos de atención a migrantes en tránsito y ha criticado que esta sea "la única" política migratoria que el Gobierno de España lleva a cabo en las Islas. Así lo ha dicho Costa este viernes en la rueda de prensa celebrada después del Consell de Govern en la que le han preguntado si los puertos no son una buena ubicación por una cuestión de imagen. "Sí, lo digo abiertamente", ha respondido.
"¿Está es la única política migratoria que el Gobierno es capaz de hacer?", ha criticado, a la vez que ha preguntado si al Ejecutivo central "no se le cae la cara de vergüenza". Según el portavoz, es "inadmisible" que desde Madrid no hagan "nada" para combatir las mafias y reducir el flujo migratorio. "¿Creen que es admisible que miles de seres humanos pierdan la vida en la trágica ruta?", ha zanjado.








