Baleares continúa figurando entre las comunidades autónomas con mayores niveles de absentismo laboral, en un contexto en el que España ha alcanzado cifras récord de incapacidad temporal y de trabajadores ausentes de sus puestos de trabajo. Así se desprende del informe "Absentismo en España: un desequilibrio entre derechos laborales y productividad", elaborado por la Fundación Justicia Social y el Consejo General de Graduados Sociales de España, que analiza la evolución del fenómeno y concluye que ya no puede considerarse un problema coyuntural, sino estructural.
Aunque el documento no ofrece un análisis territorial específico por comunidades autónomas ni dedica un apartado concreto a Baleares o Mallorca, sí sitúa al archipiélago entre los territorios que, según las estadísticas oficiales del mercado laboral, soportan habitualmente tasas de absentismo superiores a la media nacional, una realidad especialmente relevante por el peso del sector servicios y del turismo.
El informe sostiene que el debate sobre el absentismo ha cambiado por completo en los últimos años. Frente a la visión tradicional, centrada en el control disciplinario de las ausencias, los autores defienden que actualmente confluyen factores demográficos, sanitarios, organizativos y legislativos que explican el incremento continuado de las bajas laborales.
España alcanza máximos históricos
Los datos recopilados muestran que durante 2025 la incidencia media mensual de las bajas por incapacidad temporal por contingencias comunes alcanzó los 40,89 procesos por cada mil trabajadores protegidos, frente a los 37,37 registrados en 2023.
Al mismo tiempo, la tasa equivalente de absentismo pasó del 5,12% al 5,51%, mientras que el número de procesos activos superó por primera vez los 1,24 millones.
El estudio destaca además que el verdadero motor del crecimiento no es tanto la duración de las bajas como el incremento del número de procesos iniciados. En 2025 se registraron 926.394 nuevas bajas, frente a las 809.791 contabilizadas dos años antes.
El envejecimiento, principal explicación
Los autores identifican como principal causa estructural el envejecimiento de la población trabajadora.
Entre 2019 y 2025 el colectivo de trabajadores mayores de 50 años aumentó en aproximadamente 1,5 millones de personas, mientras que los mayores de 64 años prácticamente se multiplicaron por 2,6, consecuencia del retraso progresivo de la edad efectiva de jubilación.
Según el informe, esta evolución implica una mayor incidencia de patologías musculoesqueléticas, enfermedades crónicas y procesos de recuperación más largos, factores que incrementan de forma natural la incapacidad temporal.
Salud mental y patologías musculoesqueléticas
El estudio también pone el foco en la transformación del perfil de las bajas médicas. Los problemas de salud mental, los riesgos psicosociales, el estrés laboral, el síndrome de desgaste profesional (burnout) y las patologías musculoesqueléticas aparecen como algunas de las principales causas del aumento del absentismo en los últimos años.
Cambios legislativos y conciliación
El documento considera igualmente que diversas reformas legales han contribuido a modificar los indicadores de absentismo. Entre ellas cita la derogación en 2020 del artículo 52.d) del Estatuto de los Trabajadores, que permitía extinguir contratos por determinadas ausencias justificadas, así como la ampliación de derechos de conciliación y la digitalización del sistema de gestión de las bajas médicas.
Relevancia para Baleares
Aunque el informe no desciende al detalle autonómico, sus conclusiones tienen una especial trascendencia para Baleares. La economía insular depende de forma muy intensa del sector servicios, la hostelería, el comercio y las actividades turísticas, donde la cobertura de las bajas suele resultar especialmente compleja durante la temporada alta.
Los autores concluyen que el absentismo no puede afrontarse únicamente mediante mecanismos de control, sino que exige políticas preventivas, adaptación de los puestos de trabajo, mejora de la coordinación entre el sistema sanitario, la Seguridad Social y las empresas, así como estrategias específicas para gestionar el progresivo envejecimiento de las plantillas.








