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Baleares se prepara

miércoles 25 de marzo de 2020, 00:00h

Baleares sumaba este martes 78 nuevos casos de coronavirus que situaron el número total de contagiados en casi 500 personas. Las víctimas mortales ascendieron a 16. Independientemente del drama que supone cada caso, son números inferiores a los de otras comunidades -en términos globales y también en proporción a la población-, pero la expectativa es que las cifras puedan sufrir un notable ascenso en los próximos días.

Los responsables de Salut consideran difícil saber cuándo se producirá el pico de la pandemia en las Islas. En todo caso, y a la espera de su evolución durante los próximos días, conviene llegar a ese momento álgido lo más preparados posibles. En este sentido, la presidenta Armengol ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad en relación a los medios que la comunidad podría movilizar en caso de necesidad.

De momento, se han realizado 2.000 pruebas de detección del coronavirus -siguiendo las indicaciones del Ministerio de Sanidad- y se está a la espera de poner en marcha los test rápidos. El 061 ha abierto 12 nuevas líneas, lo que ha permitido pasar de las 1.400 llamadas diarias a las 19.000 que se reciben actualmente cada día. La red hospitalaria balear cuenta con un total de 3.565 camas, de las que 2.700 se hallan en hospitales públicos. Y en cuanto a las unidades de cuidados intensivos, se podría duplicar su capacidad actual, además de sumar las disponibles en clínicas privadas.

El sistema debe tener en cuenta todos los escenarios posibles. Máxime cuándo existen pocas certezas de la evolución de la enfermedad y cuando se presencian las situaciones dramáticas que están sufriendo otras comunidades. Hospitales privados como la Policlínica Miramar o el Quirón Palmaplanas, entre otros, están en disposición de movilizar sus recursos. De la misma manera que cadenas hoteleras han ofrecido establecimientos para acoger enfermos con síntomas leves que no necesiten permanecer hospitalizados, pero sí aislados. El ejemplo del Melià Palma Bay que este lunes era tomado por el Ejército para reconvertirlo en un hospital es todo un ejemplo de cómo muchos de los que disponen de recursos útiles los ponen a disposición de las necesidades comunes.

Que habrá más contagiados y, desgraciadamente, más fallecimientos son realidades que no se pueden sortear. Se trata -y así parece ocurrir- de que el sistema sanitario disponga de los medios para no quedar bloqueado, tanto desde el punto de vista del equipamiento disponible, como desde el punto de vista de las personas que lo deben utilizar. En Baleares, 12.000 profesionales de la salud forman el principal activo de un sistema público que hoy está puesto a prueba. No está de más decir que cuidarlos a ellos es, por extensión, proteger al sistema y evitar su bloqueo.


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