El coordinador de Ben Amics, Jan Gómez, aseguró este sábado que la entidad no aceptará “cambiar derechos por la iluminación del castillo de Bellver”. Según explicó, el colectivo reclamaba recuperar los talleres de Palma Educa y volver a colocar la bandera LGTBI en la fachada del Ayuntamiento.
Pese a la cancelación de la verbena, Ben Amics sí mantendrá la manifestación del Orgullo prevista para el próximo 28 de junio y ha animado a la ciudadanía a participar de forma masiva. La entidad estudia que el recorrido arranque en el paseo del Born y finalice en la plaza de Cort.
“Después de más de 20 años organizando la verbena del Orgullo, no habrá verbena en Palma. La verbena es la celebración de los derechos conseguidos y no solamente no estamos consiguiendo derechos sino que estamos retrocediendo”, lamentó Gómez durante una rueda de prensa.
En relación con Palma Educa, Ben Amics señaló que el Ayuntamiento les trasladó que las bases del contrato ya están redactadas y listas para publicarse. Respecto a la bandera arcoíris en Cort, el Consistorio argumentó que las enseñas solo se colocan en fechas señaladas y propuso instalarla la noche del 27 de junio.
La portavoz de la entidad, Tatiana Casado, sostuvo que la verbena ya estaba “de facto desautorizada” debido a que el Ayuntamiento no respondió dentro del plazo legal a la solicitud presentada en enero.
“Con este gobierno municipal no tenemos nada que celebrar”, afirmó Casado, quien llamó a participar en la manifestación “desde la resistencia”. Además, defendió que el Orgullo “solo estará seguro si continúa en manos del colectivo y no de los intereses políticos”.
Ben Amics también denunció el “maltrato institucional” sufrido durante la tramitación del evento y criticó la imposición de unos plazos que considera “asfixiantes” y fuera de la normalidad.







