En declaraciones a mallorcadiario.com, la presidenta de la Asociación de Autoescuelas de Baleares, Joana Ribas, considera que se trata de una “medida idónea para los jóvenes”. “A los 17 años podrán obtener el permiso de conducir, aprobar la parte teórica y práctica, y conducir durante un año acompañados por un tutor. Ese periodo les permitirá ganar experiencia y seguridad, algo que hoy no ocurre”, explica.
Ribas subraya que “a los 18 años, los jóvenes obtienen el carnet y los soltamos directamente a la carretera, con los riesgos que eso conlleva”. Por eso cree que la nueva fórmula “les da margen para aprender y desenvolverse con más confianza antes de circular solos”.
“FUNCIONA EN EUROPA, FUNCIONARÁ EN BALEARES”
Sobre su aplicación en las islas, Ribas es optimista: “En otros países europeos donde ya se aplica está funcionando muy bien, y creo que aquí también lo hará. Hay quien dice que con 17 años aún son inmaduros, pero también lo son muchos con 18. La diferencia es que a los 17 conducirán acompañados, y eso marca la diferencia”.
La medida afectará únicamente al permiso B, válido para turismos y vehículos de hasta 3.500 kilos —incluidas las furgonetas dentro de ese límite—. Además, se reducen las edades mínimas para los permisos profesionales: se podrá conducir camiones desde los 18 años (antes 21) y autobuses desde los 21 (antes 24). El objetivo, según Bruselas, es facilitar el acceso de los jóvenes al sector del transporte, actualmente afectado por una grave falta de personal cualificado.
CUATRO AÑOS PARA ADAPTARSE
Las nuevas normas no se aplicarán de forma inmediata. Tras su publicación oficial, los países tendrán hasta cuatro años para adaptar su legislación nacional. Cada gobierno decidirá cuándo y cómo aplicar los cambios. Por ahora, en España seguirán vigentes los 18 años como edad mínima para conducir. Respecto a los requisitos del acompañante, Ribas detalla que aún no están definidos: “En otros países se exigen entre dos y tres años de experiencia, o no haber perdido puntos. En España lo determinará el Gobierno cuando adapte la normativa”.
Otra de las novedades más celebradas es la supresión del código 78, que limitaba a los conductores examinados con coches automáticos a utilizar solo ese tipo de vehículo. Con la nueva norma, bastará realizar entre seis y ocho horas de práctica adicional para poder conducir también coches manuales. “Es un avance muy importante, porque cada vez más alumnos eligen el automático: por comodidad, por accesibilidad o porque todos los coches de su entorno lo son”, señala Ribas.
No todas las reformas han sido bien recibidas. La presidenta de la patronal balear discrepa de la decisión de permitir el acceso directo al permiso C+E (camiones con remolque) sin pasar previamente por el C. “Hasta ahora había un paso intermedio esencial para acostumbrarse a manejar vehículos grandes. Pasar directamente del coche a un tráiler me parece una barbaridad”, opina Ribas. La Confederación Nacional de Autoescuelas comparte esta crítica, al considerar que la medida “rompe la progresividad prevista en la directiva”.
FORMACIÓN ESPECÍFICA Y TOLERANCIA CERO
Ribas valora, en cambio, la implantación de una formación específica para conductores noveles, medida que ya ha demostrado eficacia en países como Austria. “Me parece fundamental. Allí se aplica desde hace casi una década y los resultados en seguridad vial son excelentes”, afirma.
Esta formación incluye concienciación sobre alcohol y drogas, uso responsable del móvil y familiarización con los sistemas ADAS (asistencia avanzada a la conducción), como el aviso de cambio de carril, la frenada automática o el control de tracción. “Muchos conductores no saben usar estos sistemas o incluso los desactivan. Es esencial enseñar a aprovecharlos, porque salvan vidas”, añade.
EL RETO: MÁS EXAMINADORES
En Baleares, el sector se siente preparado para asumir los cambios: “Las autoescuelas ya cuentan con vehículos automáticos y equipados con ADAS y cámaras. La gran pregunta es si la DGT estará lista”, advierte Ribas. El principal desafío será el déficit de examinadores: “Se jubilan más de los que entran, aunque este año ha mejorado algo la situación. Con la llegada de alumnos de 17 años, viviremos un periodo de transición exigente”.
Para Ribas, el objetivo final es claro: “Esperamos que todas estas medidas sirvan para reducir la siniestralidad, especialmente en Baleares, donde este año las cifras de accidentes, sobre todo con motocicletas, han sido terribles”.





