El Consejo de Ministros ha autorizado hoy al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar, a través de ENAIRE, la construcción del nuevo Centro de Control de Tránsito Aéreo de Baleares. El nuevo complejo se ubicará en el aeródromo de Son Bonet, en el municipio de Marratxí, y su construcción se licitará mediante procedimiento abierto por un importe de 81,4 millones de euros (IVA no incluido), con un plazo de ejecución de 32 meses.
La decisión supone el traslado de la sede de la Dirección Regional de Navegación Aérea Balear, que actualmente se encuentra en el Aeropuerto de Palma de Mallorca. Con este movimiento, la parcela que ocupa ENAIRE en el aeropuerto quedará liberada para los trabajos de reforma y mejora que Aena está llevando a cabo en las instalaciones.

CONFORMADO POR CUATRO MÓDULOS CONSTRUCTIVOS
El nuevo centro estará conformado por cuatro módulos constructivos. Los dos principales serán el Edificio Principal, que albergará el Centro de Control de Tránsito Aéreo y las oficinas operativas, y el Centro de Formación, Simulación y Contingencias, concebido para garantizar la continuidad del servicio ante situaciones de emergencia. Los dos módulos secundarios serán el de Sistemas de Apoyo y el de Control de Accesos.
El traslado permitirá a ENAIRE ampliar y modernizar sus instalaciones con la tecnología de navegación aérea más avanzada, y disponer de una nueva sala de contingencia separada físicamente de las instalaciones actuales, lo que reforzará la resiliencia y la seguridad del sistema para todas las aeronaves que operan en el espacio aéreo del archipiélago balear. La ubicación elegida en Son Bonet permitirá además ejecutar las obras sin interferir en las operaciones actuales, garantizando una transición planificada y segura.
En materia de sostenibilidad, el proyecto contempla criterios de integración paisajística, ahorro hídrico y conservación del patrimonio. El 35 por ciento de la superficie del nuevo complejo estará destinado a espacios verdes y aparcamiento.
La construcción del nuevo Centro de Control de Baleares forma parte del Plan de Vuelo 2030 de ENAIRE y se concibe como una instalación estratégica para la gestión del espacio aéreo del arco mediterráneo.







