El Patronato de la Fundación Parc Arqueològic del Puig de sa Morisca ha celebrado su reunión anual, en la que ha ratificado el Plan Director del Museu i del Parc Arqueològic del Puig de sa Morisca, un documento estratégico de más de 1.200 páginas que define el modelo de museo que se quiere desarrollar, sus objetivos y sus líneas de actuación a medio y largo plazo.
La sesión ha supuesto un paso relevante para el desarrollo de la Fundación, una vez conseguida su inscripción definitiva en el registro oficial de fundaciones. El Plan Director ha funcionado como una hoja de ruta integral del proyecto museístico y ha ordenado aspectos esenciales como la conservación del patrimonio, la investigación arqueológica, el relato expositivo, la educación, la comunicación, la accesibilidad, la relación con el territorio, la gestión, la financiación, el personal necesario y las infraestructuras futuras.
RECONOCIMIENTO DEFINITIVO DEL MUSEO
Tras su ratificación por el Patronato, el siguiente paso ha sido acordar la remisión del documento al Consell de Mallorca para avanzar hacia el reconocimiento definitivo del Museu del Parc Arqueològic del Puig de sa Morisca.
Durante la reunión también se han aprobado la memoria de actividades 2024-2025, el Plan de actividades 2026, los presupuestos de la Fundación y la dotación de personal necesaria para iniciar una nueva etapa de funcionamiento. El Patronato también ha abordado el estado del proyecto de adecuación paisajística del parque, con actuaciones prioritarias vinculadas al arqueódromo, la entrada del parque, el jardín botánico y el futuro parque infantil.
LOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS MÁS IMPORTANTES DE MALLORCA
El Parc Arqueològic del Puig de sa Morisca, impulsado por el Ajuntament de Calvià y la Universitat de les Illes Balears desde 1997, abarca más de 45 hectáreas y alberga una de las concentraciones de yacimientos arqueológicos más importantes de Mallorca. Su principal asentamiento ha sido datado entre los siglos IX y II a. C. y ha resultado clave para entender cómo los productos llegados a las costas de Santa Ponça desde diferentes puntos del Mediterráneo han sido redistribuidos hacia el interior de la isla. A esta riqueza arqueológica se ha sumado un destacado patrimonio natural, etnográfico y paisajístico, visible a lo largo de los más de ocho kilómetros de itinerarios señalizados que recorren el parque.
El parque ha sido gestionado por una fundación pública conformada por el Ajuntament de Calvià, el Govern de les Illes Balears, el Consell de Mallorca y la Universitat de les Illes Balears, un modelo que ha buscado garantizar una administración más eficaz, estable y coordinada, facilitando el desarrollo de proyectos de investigación, conservación, educación, divulgación y participación social.







