www.mallorcadiario.com
Clase infinita, bondad, sonrisas eternas. Feliz cumpleaños Nils y Celia, no dejéis de guiarnos
Ampliar

Clase infinita, bondad, sonrisas eternas. Feliz cumpleaños Nils y Celia, no dejéis de guiarnos

Hago un pequeño viaje en el tiempo.
Estoy en el emblemático hoyo 13 de Pula Golf Resort, bautizado “Arnau” (en honor al hijo de Romeo Sala), cubriendo fotográficamente un campeonato federativo de dobles.
Mucho jugón en el campo, players curtidos en mil batallas, lo mejor del golf balear.
De entre tanto veterano emerge un chaval recién entrado en los dos dígitos de edad, Nils Dupin. Allez les bleus le digo efusivamente. Nils es un chico que te cautiva con su mirada, con su sonrisa, que desprende ese buen feeling que te deja pillado desde el primer momento.
Además, le tengo mucho cariño, su padre Diego fue mi profe de golf en su etapa mallorquina, antes de instalarse en Portinatx (Ibiza) y en Golf Ibiza como profesional. Le “professeur”.
He coincidido con él, con ellos, en muchas ocasiones.
Recuerdo todas, pero especialmente esa en la que compartimos mesa en Son Muntaner, clan ibicenco al completo, Toni Planells, Nico Loprete y Nils y Diego, y la entrevista para ibgolf.com ya en plena pandemia. Espectacular Nils ante la cámara de vídeo y poniendo en un brete a Diego en las preguntas cruzadas. De Chapeau.
En este campeonato al que hago referencia forma pareja con el excelente jugador ibicenco Jaime Jaume.
Como os decía (intentad imaginarlo), estamos en el 13 de Pula, un par 3 con un green protegido por sendos bunkers a izquierda y derecha y un piano de aúpa.
Se necesita un golpe certero para evitar los bunkers y dejar la bola en la plataforma dónde está colocada la bandera. Hoy está larga, en el piano superior.
Les miro, están analizando el golpe, metros, viento, colocación de bandera.
Nils parece el veterano de los dos, increíble su aplomo, su tierna veteranía, su compromiso con el compañero, su apoyo al partner aconsejando el palo, su sugerencia de un golpe al draw cerrando para botar al principio de green y subir rodando hasta la bandera.
Ejecutan ambos dos buenos golpes. Se miran satisfechos.
Impresionante.
Le digo, Wow Nils, ejerciendo de veterano eh, que grande eres.
No me regala una sonrisa, la lleva puesta.
Una infinita sonrisa, tan espectacular como natural.
Imposible no quererle.
Este pasado fin de semana se ha disputado en Golf Santa Ponsa I el Campeonato de Baleares Sub 21 “Memorial Nils Dupin” y ha sido su cumpleaños.
Dos días antes, el jueves, coincidí con Diego en el vuelo Ibiza-Palma.
Yo volvía de un día de trabajo y el volaba a Palma para jugar el proam del Renault Llucmajor.
Nos fundimos en un abrazo como cada vez que nos vemos, un abrazo compartido con Nils.
Hablamos del tradicional y solidario evento de Bernardino Jaume y su equipo, de su próximo torneo en el Challenge Tour, de golf y del cumpleaños de Nils y de cómo iba a ser ese día para ellos.
Le escuché (todo cuanto quiso decirme, todo lo que necesitaba expresar), le comprendí, le abrace.
Adoro a Nils, tengo una foto suya de salvapantallas en mi ordenador.
Nos despedimos con otro inmenso abrazo, esos que dicen mucho más que mil palabras.
Ayer cumplió años Celia Barquín, la campeona de Puente de San Miguel (Cantabria) Campeona de Europa y con un fantástico palmarés individual y representando a España y también en el equipo universitario de Iowa State Athletics, a quién un indeseable le arrebató la vida en un campo de golf mientras entrenaba.
Con Celia coincidí una sola vez, pero la seguía en redes sociales y le mandaba ánimos cuando competía (mensajes que ella contestaba siempre, sé bien cierto que con su sonrisa perenne).
Celia, como Nils, tiene una sonrisa mágica.
No conozco personalmente a Marcos y Miriam, los padres de Celia, pero les sigo en redes desde hace años.
Transmiten confianza, la serenidad de la buena gente.
Esta semana he querido dedicar la columna a ambos, a sus sonrisas eternas, a lo que representan para el mundo del golf, ese ejemplo que son y serán para todas las generaciones venideras.
Encarnan como nadie los valores del golf, cierto.
Tienen clase para dar y regalar, cierto.
Tienen una sonrisa mágica, especial, cautivadora, adictiva, única, cierto.
Pero ante todo son la bondad personificada y esto es lo que más falta hace en nuestro mundo.
Una parte esencial es mérito de Claire y Diego, Marcos y Miriam, gracias de corazón.
Mi columna es de felicitación de cumpleaños a Nils y Celia, pero ante todo de agradecimiento a todo cuanto nos han dado y nos siguen dando. Magia, clase golfística a raudales y bondad elevada a la enésima potencia. Sois mis ídolos, iconos y héroes.
Quiero acabar con un abrazo inmenso para Claire, Diego, Miriam y Marcos.
Todo el cariño y comprensión para vosotros, hoy y siempre.
En uno de sus mejores libros , “Libro de Réquiems” , Mauricio Wiesenthal hace referencia a una sepultura del cementerio de Capri presidida por un reloj de sol y una cita en inglés del escritor genovés Giusseppe Mazzini
"There is no death in this world, only forgetfulness" (no existe la muerte en este mundo, sólo el olvido).
Os quiero hasta el infinito y más allá, siempre en mi corazón Nils y Celia.
MD GOLF
Jaume Timoner

MÁS BONDAD Y MENOS TÉCNICA

Ayer, 6 de julio, tuve una charla improvisada con Javier James, hablamos de mil cosas relacionadas con el golf. También del nivel de golf balear, de los chicos y chicas que suben, con nombres y apellidos. De su swing y de su actitud en el campo. De técnica y estrategia. Coincidimos en todo. Me gustó especialmente la apostilla que hizo cuando hablamos de un chaval en concreto.
Tiene un swing espectacular, elegante, precioso, pero ante todo me dijo “es buena persona”.
Hay que enseñar menos técnica y más a ser buenas personas, apostilló.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios
Compartir en Meneame