La actividad constructiva en Baleares experimentó un notable crecimiento durante 2025. Según los datos del Colegio Oficial de Arquitectos de las Illes Balears (COAIB), el número total de obras visadas aumentó un 27,91 por ciento respecto al año anterior, un incremento que refleja la mayor intensidad del sector en todo el archipiélago.
Este repunte se produce en un contexto marcado por una fuerte demanda estructural de vivienda, especialmente en zonas urbanas y costeras. La combinación de una demanda sostenida, una oferta limitada y el encarecimiento de los costes de construcción continúa presionando al alza los precios del mercado inmobiliario, lo que dificulta el acceso a la vivienda para una parte significativa de la población local.
El interés residencial se mantiene sólido tanto entre residentes como entre compradores europeos, lo que confirma el atractivo del mercado balear y su capacidad de absorción. Además, el posicionamiento de Baleares como destino europeo de referencia sigue impulsando sectores asociados como el turismo residencial y los servicios inmobiliarios.
En este escenario, el mercado inmobiliario balear presenta un panorama complejo: alta demanda, oferta limitada —especialmente de vivienda protegida—, creciente presión demográfica y un crecimiento del sector parcialmente condicionado por procesos de regularización administrativa.

EL EFECTO DE LAS LEGALIZACIONES EXTRAORDINARIAS
Parte del aumento registrado en 2025 está vinculado a las legalizaciones extraordinarias de edificaciones en suelo rústico aprobadas mediante el Decreto ley 3/2024 de Baleares y la Ley 7/2024 de Baleares. Sin tener en cuenta este factor, el crecimiento real de la actividad constructiva se situaría en el 5,68 por ciento, lo que indica que una parte significativa del incremento responde a la regularización de construcciones ya existentes.
En el caso concreto de la vivienda, el crecimiento global fue del 31,36 por ciento respecto a 2024. Si se excluyen las legalizaciones extraordinarias, el aumento se reduciría al 18,63 por ciento, lo que confirma que el sector también muestra una evolución positiva más allá del impacto normativo.
Por tipologías, la vivienda unifamiliar registró un incremento del 48 por ciento, mientras que la vivienda plurifamiliar creció un 18,52 por ciento. El fuerte aumento de las viviendas unifamiliares está directamente relacionado con los procesos de regularización de edificaciones ya existentes, mientras que la evolución del plurifamiliar refleja más claramente la dinámica propia del mercado y de la nueva promoción.
CAMBIOS EN EL TIPO DE ACTUACIONES
En términos económicos, el presupuesto total visado en vivienda aumentó un 18,21 por ciento, mientras que la superficie total visada creció un 36,89 por ciento. Esta diferencia apunta a cambios en el tipo y dimensión de las actuaciones, con un peso importante de ampliaciones, reformas y procesos de regularización.
Dentro del ámbito de la vivienda unifamiliar, la actividad registrada en 2025 muestra un equilibrio entre obra nueva y actuaciones sobre edificaciones existentes. Aunque la nueva construcción mantiene un papel relevante, las reformas, ampliaciones, rehabilitaciones o cambios de uso consolidan una parte significativa del conjunto, reflejando una tendencia creciente hacia la transformación y mejora del parque edificado.
Las legalizaciones también han condicionado el comportamiento del visado. Muchos propietarios y promotores han priorizado la regularización de inmuebles ya construidos, concentrando recursos técnicos, materiales y mano de obra en estos procesos, lo que ha influido parcialmente en la planificación de nuevas promociones.
PRESIÓN DEMOGRÁFICA Y VIVIENDA PÚBLICA
La evolución del sector también debe analizarse en relación con el crecimiento demográfico del archipiélago. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), Baleares cerró 2024 con 1.249.844 habitantes, lo que supone un incremento de 28.441 personas en un solo año.
Si se compara con el censo de 2011, cuando la población era de 1.113.114 habitantes, las islas han ganado 136.730 residentes en catorce años, con una media de casi 9.800 nuevos habitantes al año.
En este contexto, la evolución de la vivienda pública adquiere especial relevancia. Los datos de 2025 muestran un incremento significativo en la oferta de vivienda pública respecto al año anterior, con aumentos en el conjunto del archipiélago tanto en términos absolutos como porcentuales.








