Según ha informado Cort a primera hora de la noche de este jueves, con la aceptación mayoritaria del proceso por parte de los propietarios de las calesas se da el primer paso hacia la sustitución de los coches de tracción animal.
A partir de ahora, el Consistorio iniciará el estudio de las modificaciones normativas necesarias para un cambio de modelo "hacia un servicio más moderno, sostenible y respetuoso con el bienestar animal", ha subrayado el gobierno municipal.
El Ayuntamiento, que no detalla las condiciones pactadas para la sustitución de las galeras de caballos por vehículos eléctricos, ha celebrado "la predisposición de los conductores para alinearse con el modelo planteado".
Cort se compromete a realizar los cambios regulatorios necesarios para que las calesas eléctricas "puedan estar operativas lo antes posible".







