En este contexto, la cadena de suministro emerge como un área clave para generar impacto real. Aunque solemos asociar sostenibilidad con energía, agua o construcción, cada decisión de compra —desde una toalla hasta un equipo de cocina— tiene implicaciones ambientales, sociales y económicas.
La buena noticia es que, gracias a los datos y la tecnología, hoy podemos transformar la forma de tomar decisiones en el aprovisionamiento y convertir las compras en un motor de sostenibilidad, eficiencia y rentabilidad.
El poder oculto de la cadena de suministro
La gestión de compras ha sido percibida históricamente como una función administrativa. Sin embargo, en el sector hotelero puede representar hasta el 60 % de los costes operativos. Esto significa que cualquier mejora repercute de forma inmediata en los márgenes del negocio.
Más relevante aún: según la Unión Europea, más del 70 % de las emisiones de CO₂ de las empresas provienen de su cadena de suministro (Scope 3). Es decir, lo que compramos y a quién se lo compramos tiene más peso en la huella ambiental que el consumo directo. De ahí que el área de compras se haya convertido en una palanca estratégica: no solo se trata de ahorrar, sino de alinear cada decisión con los objetivos de sostenibilidad corporativos y las expectativas de los huéspedes.
De la intuición a la inteligencia: el rol de los datos
Uno de los grandes desafíos de la sostenibilidad es medir. Sin datos fiables, es imposible fijar objetivos, evaluar progresos o comparar proveedores. Aquí la digitalización marca la diferencia.
Las plataformas de Procure-to-Pay (P2P) permiten centralizar información de todas las compras, consolidar datos de múltiples propiedades y generar visibilidad en tiempo real. Esto se traduce en tres beneficios clave:
- Transparencia: saber qué se compra, a quién, en qué cantidades y con qué certificaciones.
- Comparación objetiva: evaluar proveedores no solo por precio, sino también por criterios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza).
- Cumplimiento normativo: por ejemplo, la directiva europea de diligencia debida exigirá a las compañías garantizar derechos humanos y estándares ambientales en su cadena de suministro.
Con esta información, los responsables de compras pasan de la intuición a la inteligencia: decisiones basadas en datos, no en percepciones.
Ejemplos reales: tecnología que transforma
La tecnología aplicada a las compras ya está demostrando resultados tangibles:
- Reducción de huella de carbono: centralizar pedidos evita envíos fragmentados, reduce transporte y, con ello, emisiones. Los datos permiten identificar proveedores con más impacto y buscar alternativas locales.
- Control del desperdicio: integrar inventario y recetas ajusta cantidades compradas a las necesidades reales, reduciendo mermas en restaurantes y banquetes.
- Evitar greenwashing: los sistemas verifican certificaciones y garantizan trazabilidad de productos en lugar de confiar solo en declaraciones de proveedores.
- Eficiencia operativa: lo que antes llevaba horas de correos y llamadas —como comparar precios o condiciones— ahora se resuelve en minutos en un marketplace digital.
Sostenibilidad que mejora el negocio
Sostenibilidad no significa renunciar a la rentabilidad; al contrario, la impulsa. Los hoteles que optimizan su cadena de suministro logran mejorar márgenes y reducir costes.
- Ahorro en compras: consolidar proveedores y aprovechar economías de escala genera descuentos inmediatos.
- Menos costes ocultos: reducción de errores manuales, facturas duplicadas y devoluciones.
- Eficiencia logística: agrupar pedidos evita sobrecostes de transporte y acelera entregas.
- Fidelización de clientes: los huéspedes valoran y recomiendan más a hoteles con un compromiso real con el planeta.
La sostenibilidad bien gestionada no es un gasto, sino una inversión que genera competitividad.
El cliente como motor del cambio
Cada vez más viajeros preguntan por el origen del jabón, si los productos son biodegradables o si los alimentos son de proximidad. La presión reputacional hace que la transparencia ya no sea opcional: los hoteles deben mostrar datos verificables que respalden sus compromisos. Aquí la tecnología no solo es un aliado operativo, sino también de marketing. Contar con datos claros y trazables permite comunicar de forma honesta y diferenciadora.
El futuro: compras inteligentes y responsables
El reto ahora es claro: convertir las compras en un generador de valor sostenible y rentable. Para ello, es necesario:
- Integrar criterios ESG en todas las decisiones.
- Apostar por plataformas digitales con trazabilidad y datos en tiempo real.
- Formar a los equipos para comprender la importancia estratégica de las compras.
- Colaborar con proveedores que compartan valores y estándares de sostenibilidad.
La cadena de suministro es hoy uno de los espacios donde se juega el futuro del sector. Eficiencia, márgenes, reputación y sostenibilidad están directamente vinculados a lo que compramos y cómo lo hacemos.
Estamos en un punto de inflexión: la sostenibilidad y los datos han dejado de ser tendencia para convertirse en requisito. Los hoteles que adopten tecnología para transformar su cadena de suministro no solo cumplirán con la normativa y las expectativas de los huéspedes, sino que obtendrán una clara ventaja competitiva: reducción de costes, mejora de márgenes y fidelización de clientes.
En definitiva, digitalizar las compras es mucho más que una cuestión operativa: es una decisión estratégica para avanzar hacia un futuro más responsable, eficiente y rentable.
Belinda Miguel Pérez. Regional Sales Manager/Southern Europe BirchStreet





