Detenido un hombre por robar violentamente a una mujer en el centro de Palma. El arrestado, que ya acumula al menos cuatro detenciones previas por hechos similares, tenía además decretada una orden de alejamiento de la isla de Mallorca que incumplió con este nuevo episodio de violencia.
Los hechos ocurrieron el domingo en torno a las 10:00 horas, cuando una mujer llamó al 091 para informar de que acababa de ser víctima de un robo con violencia en la puerta de una clínica del centro de Palma. La víctima explicó a los agentes que había sufrido numerosos golpes tras ser arrastrada por el suelo por un hombre que intentaba arrebatarle el móvil.
UN CIGARRILLO COMO EXCUSA PARA EL ROBO
Según el relato de la víctima, el agresor se acercó a ella mientras se encontraba en la vía pública y le pidió un cigarrillo. Mientras ella buscaba el tabaco, el hombre aprovechó para agarrarle el móvil con fuerza. Al notar el tirón, la mujer intentó resistirse, lo que desencadenó un forcejeo en el que el agresor llegó a golpearla y tirarla al suelo, arrastrándola varios metros hasta que logró zafarse y huir a la carrera, dejando atrás una bicicleta con la que había llegado al lugar.
Tras ser atendida por las heridas causadas durante el violento forcejeo, la mujer proporcionó a los agentes las características físicas del agresor y la dirección en la que había huido.
Las patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional iniciaron de inmediato un dispositivo de búsqueda por las calles adyacentes. En pocos minutos, uno de los indicativos policiales localizó a un hombre en una parada de autobús cuyas características coincidían plenamente con las aportadas por la víctima.
Al cachearlo, los agentes encontraron en su riñonera un teléfono móvil de la misma marca y modelo que el sustraído. En ese instante, el detenido intentó arrebatarle el teléfono al agente y, al no conseguirlo, volvió a huir a la carrera, iniciándose una persecución a pie que concluyó con su interceptación a los pocos metros.
PATADAS Y ESCUPITAJOS CONTRA LOS AGENTES
La detención no estuvo exenta de violencia. Durante el traslado a dependencias policiales, el arrestado arremetió en varias ocasiones contra los agentes, lanzándoles patadas y escupitajos, lo que añadió a su historial el delito de atentado a agente de la autoridad.
La consulta de sus antecedentes completó un perfil aún más preocupante: el detenido había sido arrestado al menos en cuatro ocasiones anteriores por hechos de naturaleza similar y tenía vigente una orden de alejamiento de Mallorca que, con su presencia en la isla y la comisión de este nuevo delito, ha quedado flagrantemente incumplida.








