Según ha informado el cuerpo en un comunicado, el pasado viernes por la tarde, una mujer empezó a recriminarle al cuidador de su hijo --que vivía con ellos desde hacía unas semanas y también se encargaba de tareas del hogar-- la manera en que estaba desempeñando sus funciones.
Al no llegar a un acuerdo, la mujer le pidió al varón que se buscara otro sitio donde residir y que se marchara de su domicilio. Fue en ese momento, cuando la situación se tornó hostil.
El hombre, tras coger el móvil de la víctima, fue a la cocina, cogió varios cuchillos y empezó a amenazar a la mujer. El presunto autor le dijo que la iba a apuñalar en el pecho y que posteriormente se quitaría la vida.
La madre, junto a su hijo, pudo encerrarse en una habitación y, a través de un dispositivo, pidió ayuda a un vecino, que era policía local y estaba fuera de servicio.
Este alertó a los servicios de emergencias y acudió al domicilio para socorrer a su vecina. Accedió al interior y ayudó a la mujer y al niño a salir.
UN CUCHILLO DE UNOS 20 CENTÍMETROS
Dentro del inmueble, el agente se topó con el hombre que portaba un cuchillo de cocina de unos 20 centímetros y que finalmente huyó por el balcón.
Poco después, acudieron patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional. Los agentes subieron a la azotea saltando por los muros de hasta cuatro terrazas.
Tras perseguirle, los policías nacionales le interceptaron en una de las terrazas del edificio y le detuvieron por ser el presunto autor de un delito de amenazas.








