Así lo han trasladado en una rueda de prensa tras presentar el acuerdo alcanzado sobre elevación de las indemnizaciones por residencia a los empleados de la Administración General del Estado en Baleares (AGE) -unos 11.000 empleados públicos- que se beneficiarán de subidas en los pluses actuales de entre el 100 y el 300 por ciento.
El ministro y los sindicatos, en todo caso, ha celebrado el acuerdo, y han coincidido en que redundará en la mejora de la prestación de los servicios públicos.

España ha reconocido que "hay que seguir negociando", aunque ha celebrado este primer acuerdo es un "paso relevante", que no agota las reivindicaciones, pero que no se había visto en décadas.
Por parte del sindicato CSIF, su presidente en el archipiélago, Luis Apolinar, ha resaltado que el acuerdo alcanzado esta semana es "un paso positivo, pero insuficiente". Apolinar ha celebrado que el Ejecutivo central reconozca el desfase entre la indemnización y el coste real de residir en el archipiélago.

Desde UGT, el secretario general de Servicios Públicos, Miguel Ángel Romero, ha celebrado que "por fin" haya un acuerdo publicado, aunque sea "un primer paso". Romero ha pedido la misma celeridad para negociar la segunda parte del acuerdo, que incluye igualar la indemnización a todas las categorías e igualarse completamente con Canarias, donde existen otros incentivos como la permanencia en el puesto.






