Tras el varapalo que supuso en febrero pasado el dictamen del Consell Consultiu de les Illes Balears (que no es vinculante), echando atrás el proyecto de la planta de selección, al observar irregular la modificación del contrato de residuos -en vigencia desde el año 2003- con la UTE Giref, el Consell d’Eivissa ha encargado un informe externo para para poder encontrar una salida legal a este callejón sin salida, de manera que se puedan mejorar las infraestructuras actuales pero sin tener que empezar el proceso legal de cero, y atendiendo las indicaciones del Consultiu.
El Consell descartó rescindir el contrato a la UTE Giref ya que los constes serían inasumibles. La construcción de la planta de triaje se firmó en un contrato entre la institución insular y Giref en 2003. La UTE presentó un proyecto para la construcción de la planta en 2007 que fue aprobado en 2010.
Hay que recordar que la construcción de la planta de triaje es una exigencia de la normativa europea sobre tratamiento de residuos. En concreto, la Directiva Marco de la UE/2008, que obliga a reciclar al menos el 50% de los residuos domésticos en 2020. En Ibiza solo se recicla el 13% de los residuos que se producen.






