La Delegación del Gobierno en Baleares ha pedido a la Dirección General de la Policía que abra un expediente. Su objetivo es determinar si algunos de los agentes que el domingo cargaron contra manifestantes en Palma cometieron infracciones susceptibles de sanciones disciplinarias. La carga se produjo tras la marcha en protesta por el turismo masivo.
Según ha podido confirmarse, el delegado, Alfonso Rodríguez, ha solicitado la apertura de un expediente de información reservada sobre la actuación de la Policía. La intervención causó heridas a, al menos, ocho personas.
HABÍA ENCARGADO UN INFORME AL JEFE SUPERIOR DE POLICÍA
Rodríguez había encargado previamente un informe exhaustivo sobre los hechos al jefe superior de Policía de las islas, José Antonio Puebla. Ahora se ha adelantado a solicitar a la Dirección General del cuerpo que investigue si algunos agentes emplearon una violencia excesiva contra los manifestantes al término de la marcha. La protesta contra el turismo masivo congregó a 25.000 personas, según fuentes policiales.
"La Delegación trabaja con rigor y seriedad para promover la instrucción de los procedimientos administrativos que se consideren necesarios para aclarar lo sucedido, y cuyos resultados y conclusiones se harán públicos a su debido momento", ha indicado el organismo estatal.
CRÍTICAS CRUZADAS POR LA ACTUACIÓN POLICIAL
Numerosas entidades sociales y organizaciones políticas, y particularmente los convocantes de la manifestación, han criticado la violencia de la Policía. Han reclamado además el cese como delegado de Alfonso Rodríguez, a quien defendió el miércoles el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras su despacho de trabajo con el Rey.
Por razones contrarias, sindicatos policiales también han censurado la actuación del delegado del Gobierno. Consideran que sus reproches a los agentes cuestionan una actuación ajustada a la actitud agresiva de algunos manifestantes.







