El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha viajado este viernes a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para abordar sobre el terreno la crisis migratoria desencadenada por la llegada masiva de personas desde Marruecos. Durante su visita, ha calificado lo sucedido como una "violación de la integridad territorial de España" y ha abierto la puerta a reformar la Ley de Extranjería para agilizar las repatriaciones en frontera.
Desde Ceuta, Sánchez ha asegurado que la entrada irregular de miles de personas desde Marruecos constituye un "ataque" y una "violación de la integridad territorial de España". Se trata de una de sus declaraciones más contundentes desde el inicio de la crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma.
El presidente ha llegado a Ceuta acompañado por Grande-Marlaska para seguir de primera mano una situación que ha desbordado la capacidad de acogida de la ciudad. El Gobierno ha tenido que reforzar el dispositivo de seguridad y de asistencia humanitaria ante el aumento de llegadas.
SÁNCHEZ PROMETE PROTEGER LA FRONTERA Y REFORMAR LA LEY
El jefe del Ejecutivo ha garantizado que el Estado protegerá la frontera y la seguridad de los ciudadanos de Ceuta. También ha defendido la cooperación con Marruecos para restablecer el control fronterizo y gestionar los retornos de quienes hayan entrado de forma irregular.
Sánchez ha anunciado, además, que el Gobierno estudiará una posible reforma de la Ley de Extranjería. El objetivo es facilitar que las repatriaciones en frontera se realicen "de la manera más eficiente posible", adaptando el marco legal a situaciones excepcionales como la vivida en las últimas horas.
La visita llega después de una jornada marcada por la llegada masiva de migrantes desde Marruecos. El episodio ha provocado una grave emergencia humanitaria y de seguridad en la ciudad autónoma, y mantiene en marcha una intensa actividad diplomática entre ambos países.







