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Fracasan todas las políticas para frenar el precio de los alquileres

jueves 31 de enero de 2019, 22:00h

El coste de los alquileres sigue imparable. Este jueves se conocía el incremento medio anual próximo al 2 por ciento en toda España, pero las cifras en Baleares sitúan la subida en torno a un 24,7 por ciento para viviendas de tipo medio con una superficie de 150 metros cuadrados. En Baleares, la renta media de un alquiler mensual se sitúa en los 1.234 euros, cantidad que se dispara en Palma, donde los alquileres se han incrementado por encima del 28 por ciento en 2018 hasta situarse en tercer lugar, solo por detrás de Madrid y Barcelona.

Esto, por lo que respecta a subidas, pero sobre el impacto que estos precios tienen en las economías de las familias, el dato que arroja una dimensión real del problema lo publicaba este jueves mallorcadiario.com. Este digital hizo publico un estudio según el cual, los hogares baleares cuyas familias viven de alquiler tienen que dedicar una media del 30,9 por ciento de sus ingresos anuales para hacer frente al pago de la vivienda. Es la tasa más alta de todo el país, por encima del 28 por ciento de Cataluña o del 26,6 por ciento de Madrid; pero casi el doble de lo que destinan los gallegos (15,7 por ciento) o los aragoneses (16 por ciento).

Este esfuerzo que deben hacer las familias de Baleares que optan por vivir de alquiler es mucho mayor que el que tienen que hacer las de cualquier otro lugar del país. Las causas por las que ocurre esto pueden ser múltiples, pues entran en juego circunstancias salariales, fenómenos especulativos o efectos de la propia condición turística de las Islas. Los expertos serán quienes determinen cuál es el origen de esta situación, pero la realidad muestra una foto fija que debe preocupar a quienes toman las decisiones sobre política de vivienda.

El último intento por parte del Govern para disponer de un gran parque de viviendas destinadas al alquiler social se ha saldado con un rotundo fracaso, como reconocía el martes el conseller de Territorio, Marc Pons. El plan para que los propietarios reformasen sus viviendas a coste cero y las cedieran para destinarlas a alquiler social no consiguió cumplir las expectativas del ejecutivo dado que los interesados en la propuesta finalmente han desistido y han quedado “muy pocas” viviendas disponibles para alquiler social, según palabras del propio conseller. En Palma, la restricción sobre alquileres vacacionales tampoco ha conseguido frenar las subidas para el alquiler residencial.

Han sido intentos fallidos que perseguían un buen objetivo, pero que no han sido suficientes para invertir una situación altamente preocupante. Habrá que redoblar esfuerzos, sin descartar la planificación urbanística y una mayor promoción en materia de vivienda. Cualquier cosa, menos esta escalada que limita las opciones y los recursos para muchos ciudadanos.


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