En términos mensuales, los precios subieron un 0,3% respecto a noviembre, mientras que en el conjunto del año la inflación acumulada alcanza también el 2,9%, lo que confirma una moderación progresiva, aunque todavía con fuertes desequilibrios entre sectores.
Por grupos, donde más aumentaron los precios en Baleares respecto a diciembre del año anterior fue en restaurantes y hoteles, con un repunte del 5,8%, pese a recortar tres décimas en comparación con la tasa interanual del mes previo. Le siguieron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 5,1%, tres décimas más que en noviembre, y bebidas alcohólicas y tabaco, que subieron un 4,3%.
También se encarecieron los alimentos y bebidas no alcohólicas, con una subida interanual del 2,6%, un dato que se mantiene estable respecto al mes anterior y que continúa impactando directamente en el coste de la cesta de la compra.
En el conjunto de España, el IPC aumentó un 0,3% en diciembre en relación al mes anterior y rebajó una décima su tasa interanual, hasta el 2,9%, en línea con el dato de Baleares.
Por comunidades autónomas, las tasas más elevadas al cierre del año se registraron en Madrid (3,7%), Comunitat Valenciana (3,2%) y Aragón (2,9%). En el extremo opuesto se situaron Murcia (2,4%), Catalunya (2,5%) y La Rioja (2,6%), con los incrementos más moderados.
Pese a la contención general de la inflación, los datos vuelven a evidenciar que sectores clave para la economía balear, como la hostelería y la vivienda, siguen actuando como focos de presión sobre los precios, en un contexto marcado por el elevado coste de la vida en las islas.








