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El personal sanitario es carne de cañón

miércoles 18 de marzo de 2020, 10:52h

La cita diaria para ovacionar a los profesionales de la sanidad, primera línea de fuego contra el Covid-19, es una muestra de afecto colectivo que de forma espontánea la ciudadanía profiere. A buen seguro que a médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, limpiadoras, cocineras, personal de farmacia, seguridad y administración (entre otros muchos) les anima e infunde ánimo, pero no les protege. Lo que les mantiene a salvo son los equipos de protección individual que según ha denunciado el sindicato de enfermería Satse, escasean. Ya podemos rompernos las manos en ovación cerrada cada tarde a las ocho, que si el personal sanitario no cuenta con guantes, batas, mascarillas adecuadas y gafas de protección, no sirven de nada.

Libramos una auténtica guerra contra un coronavirus que pese a que no es especialmente virulento ni agresivo, sí es altamente contagioso. Para combatirlo con garantías de éxito los profesionales sanitarios que cuidan de aquellos que son infectados por el voraz microorganismo deben trabajar con las debidas garantías de seguridad. No podemos olvidar que muchos de ellos han resultado infectados y otros muchos fácilmente lo acabarán estando. En España y fuera. Pero al estrés y al sacrificio que su delicada tarea exige, no podemos añadir el del temor por carecer de los adecuados equipos de protección individual que eviten o que al menos minimicen la posibilidad de transmisión. Los sanitarios no pueden ser carne de cañón, pero lo son.

“El trato a sus profesionales y a su seguridad no está siendo el adecuado”, denuncia el sindicato Satse, que alerta de que los profesionales están tratando a pacientes que podrían estar infectados por el Covid-19 con simples mascarillas quirúrgicas, en lugar de las mascarillas con filtro. ¿Es esto admisible? No lo es. Es indignante. Y en lugar de darles tantas veces las gracias en cada intervención pública, lo que deben hacer nuestros gobernantes, la presidenta Francina Armengol y la consellera de Salud Patricia Gómez, es proporcionarles la protección adecuada. Porque no queremos que enfermen aquellos que deben cuidar de nuestros enfermos. Y porque les necesitamos combatiendo contra el coronavirus al 100% y no temerosos de acabar ellos en casa, fuera de combate.


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