Tras la cuarta ola de calor

El uso excesivo del aire acondicionado dispara los resfriados de verano en Balears

Con la cuarta ola de calor del verano aún activa en el archipiélago.

El uso excesivo del aire acondicionado dispara los resfriados de verano en Balears

Balears encadena ya su cuarta ola de calor del verano, con avisos activos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y máximas que han llegado a los 39 grados en el interior y sur de Mallorca. Ante estas temperaturas, el aire acondicionado se ha convertido en un recurso casi imprescindible en hogares, oficinas y comercios de las islas. Sin embargo, su uso excesivo o inadecuado está detrás de buena parte de los resfriados, faringitis y problemas respiratorios que se registran en estas fechas. La Conselleria de Salut y el Ministerio de Sanidad han recordado sus recomendaciones para hacer un uso saludable del aparato, y el doctor Felip Nicolau, del servicio de Neumología de Juaneda Miramar, explica a Mallorcadiario.com por qué el aire frío y seco puede acabar pasando factura a la garganta y a los bronquios.

Mallorca vive estos días su cuarta ola de calor de la temporada, según ha informado la delegada de la AEMET en Balears, María José Guerrero. El archipiélago ha mantenido avisos por altas temperaturas, con niveles naranja en el interior y sur de Mallorca y máximas de hasta 39 grados, mientras que Menorca y las Pitiüses se han situado en aviso amarillo con temperaturas en torno a los 36 grados. Las noches, además, se han mantenido tropicales o tórridas en buena parte del archipiélago, lo que ha dificultado el descanso y ha intensificado el uso nocturno del aire acondicionado.

RECOMENDACIONES DE LAS AUTORIDADES SANITARIAS

La Conselleria de Salut, a través de la Dirección General de Salud Pública y Consumo, recomienda a la ciudadanía extremar la prevención ante las temperaturas altas, con especial atención a las personas mayores, los niños, los enfermos crónicos y quienes trabajan al aire libre, identificados como los colectivos más vulnerables.

A nivel estatal, el Ministerio de Sanidad, junto con la AEMET y con las aportaciones de las comunidades autónomas, elabora cada verano un decálogo de recomendaciones frente al calor extremo y alerta diariamente de los niveles de riesgo sanitario en el marco del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026. Entre sus pautas figuran beber agua con frecuencia aunque no se tenga sed, evitar el alcohol y las bebidas muy azucaradas, y prestar especial atención a bebés, menores, embarazadas y mayores con patologías que puedan agravarse con el calor.

El termómetro aprieta en Mallorca con temperaturas de hasta 39 grados

El propio Plan distingue entre insolación y golpe de calor, dos cuadros que suelen confundirse: la insolación se produce por una exposición prolongada al sol acompañada de temperaturas altas, mientras que el golpe de calor va ligado al aumento térmico y no requiere exposición solar directa.

EL CHOQUE TÉRMICO Y LA VÍA RESPIRATORIA

El doctor Felip Nicolau, del servicio de Neumología de Juaneda Miramar empieza aclarando que el aire acondicionado “no es el enemigo”. Para personas frágiles —mayores o pacientes con enfermedades pulmonares y cardíacas crónicas— es, de hecho, “necesario en un verano con olas de calor cada vez más largas”. El problema, explica, “es que no se usa bien”.

La primera clave no es tanto la temperatura como la humedad. Balears, rodeada de mar, es una zona muy húmeda, y el aparato deshumidifica el ambiente al enfriarlo. Si esa deshumidificación es excesiva, “el efecto sobre el árbol bronquial y la vía respiratoria puede ser importante” , relata el especialista. Nicolau recomienda vigilar ese equilibrio “con un termohigrómetro” y no dejar que la humedad baje “del 30-35 por ciento ni supere el 70 por ciento”.

“Cuando el aire es demasiado frío, irrita la mucosa que recubre la vía respiratoria: picor nasal, irritación faríngea con tos y una sensación de opresión a la altura de la tráquea”. Entre un 10 y un 20 por ciento de la población, calcula, tiene cierta hiperreactividad bronquial de tipo asmático, y en estos pacientes el frío intenso y mantenido puede provocar además “obstrucción bronquial, con ahogo o falta de aire”. El aire excesivamente seco produce, según explica, “prácticamente los mismos síntomas —sequedad de mucosa, faringe y tráquea, tos— y en personas alérgicas puede desencadenar crisis asmáticas, algo que ya conocen quienes esquían o hacen deporte en montaña”.

No existe, insiste el doctor Nicolau, “una temperatura médica concreta” a partir de la cual empieza el riesgo. Lo determinante son los cambios bruscos: saltos de 10 o 15 grados, ya sea de 40 a 25 en verano o de 20 a 10 en invierno, “son los que hay que evitar”, algo especialmente difícil al entrar en un centro comercial, un supermercado o pasar cerca de una zona refrigerada.

Doctor Felip Nicolau en su consulta de neumología en Juaneda Miramar
Doctor Felip Nicolau en su consulta de neumología en Juaneda Miramar

REPUNTE NOTABLE EN LAS CONSULTAS DE NEUMOLOGÍA

Este verano, con las olas de calor encadenadas, “el repunte de consultas es notable: más del 60 por ciento de las visitas de la consulta del doctor Nicolau tienen relación con el aire acondicionado”, los cambios bruscos de temperatura o la falta de mantenimiento de los filtros. Los perfiles más frágiles son niños, bebés y personas mayores, y dentro de los pacientes crónicos, los asmáticos, los que padecen EPOC —a menudo exfumadores— y quienes arrastran infecciones pulmonares crónicas por bronquiectasias, además de personas inmunodeprimidas, en tratamiento oncológico o con diabetes de difícil control.

Sobre el tabaco, el doctor Nicolau es tajante: “no es que el frío potencie especialmente su efecto, es que el tabaco ya es en sí mismo un irritante mucho más agresivo”, con más de 6.000 tóxicos introducidos en cada calada. Y aclara una confusión habitual entre sus pacientes: “el aire acondicionado no provoca directamente un catarro o una gripe”, causados por virus, sino que crea condiciones irritantes que pueden favorecer que esos virus se manifiesten con más fuerza.

El neumólogo advierte también de la relación entre las olas de calor y los picos de mortalidad en los servicios de urgencias, tanto por crisis respiratorias —asma y EPOC agudizados— como por infartos, un patrón ya documentado en estudios realizados en California. Por eso desaconseja hacer deporte al aire libre en días de calor extremo. “El esfuerzo se multiplica, aumenta el riesgo de deshidratación y de alteraciones de sodio y potasio, y puede derivar en arritmias graves”.

CONSEJOS PARA UN USO SALUDABLE DEL AIRE ACONDICIONADO

El doctor Felip Nicolau resume en varias pautas concretas cómo evitar que el aire acondicionado pase factura a la garganta y los bronquios. “No poner el aparato a temperaturas extremas”; entre 23 y 25 grados suele ser suficiente, sin necesidad de bajar a 16. “Evitar los cambios bruscos de temperatura” entre el interior y el exterior. “No situarse bajo el chorro de aire directo”, que reseca antes la mucosa. “Hacer mantenimiento anual de filtros, bandejas de condensación y conductos”, donde se acumulan polvo, ácaros y hongos. “Ventilar la estancia unos cinco minutos cada dos o tres horas”, incluso con el aparato encendido, una lección que el doctor Nicolau vincula directamente con lo aprendido durante la pandemia de covid. Por la noche, evitar que el aire “incida directamente sobre la cama y, si no se puede abrir una ventana, dejar entreabierta una puerta alejada” para favorecer cierta circulación de aire.

El especialista recuerda que cada vivienda y cada persona tienen sus particularidades —no es lo mismo una persona mayor o con cardiopatía que alguien joven y sano— y recomienda “consultar con instaladores profesionales para ajustar el sistema a cada caso”.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias