El alcalde de Eivissa, Rafa Ruiz, ha comparecido este martes acompañado del concejal de Patrimonio, Pep Tur, y del arquitecto Jesús Arcos, del despacho Alday Jover que resultó ganador del concurso de ideas celebrado en 2009. El objetivo era presentar a los medios de comunicación las obras de reforma de s’Alamera y la plaça del Parc.
Ruiz ha considerado el compromiso de la peatonalización y reforma de estos espacios públicos como uno de los más importantes que se abordarán durante este mandato y que supone un cambio de modelo de ciudad para hacer de Vila una ciudad “más amable y más para las personas”.
El proyecto fue aprobado el lunes en la comisión de control del PEPRI y está previsto que las obras comiencen en octubre. Tendrán una duración de 8 meses de ejecución y el coste de la obra será de 3.850.000 euros. Actualmente se está en fase de licitación y posteriormente se adjudicará la obra.
El alcalde ha manifestado que su intención es darle la vuelta a la situación de sobresaturación de tráfico.
Pep Tur ha explicado que se protegerá el arbolado y se ampliará con nuevos ejemplares, sustituyendo unos pocos que se encuentran en mal estado. Además, se preservarán los elementos históricos como los bancos de piedra del paseo Vara de Rey, la iluminación y los bordillos de piedra.
También se llevará a cabo una ordenación de la ocupación de la vía pública por parte de las terrazas y negocios, que no supondrá ampliar la superficie destinada actualmente.
También se suprimirá cableado aéreo de teléfono y luz.
Tur se ha mostrado convencido de que a finales de mayo las obras estarán concluidas, para lo que trabajarán un máximo de 25-30 operarios en los momentos de máximo trabajo.

Reordenación del tráfico
Una vez comiencen las obras, el tráfico de vehículos proveniente de la Avenida de España se verá desviado forzosamente hacia Ignasi Wallis o Joan Xicó, dado que Jaume I también será cortado al tráfico y peatonalizado para recuperar toda la zona al pie de la muralla con una plaza que se llamará Sota Vila. Además, el control de acceso a Dalt Vila será trasladado a la calle Conde de Rosselló, cerca del hotel Montesol.
La peatonalización de Vara de Rey supondrá la desaparición de unas 200 plazas de aparcamiento y que se irán creando en el aparcamiento que proyecta construir la Autoridad Portuaria al principio de la avenida de Santa Eulària y también en la reforma del aparcamiento del Soto, aunque no será de forma inmediata.
También se crea un carril bici que atravesará Vara de Rey.








