La industria vuelve a reclamar su espacio en la economía balear. La asociación CONSTRUÏM, que agrupa a fabricantes de materiales de construcción en las Islas, ha advertido del retroceso del sector y ha reivindicado su papel en un modelo económico que, a su juicio, no puede sostenerse únicamente sobre el turismo y los servicios.
El mensaje llega en un momento en el que distintos indicadores apuntan a una pérdida de peso de la actividad industrial en Baleares. Frente a esa tendencia, la entidad defiende que la industria sigue siendo un elemento clave para garantizar un crecimiento más estable y menos dependiente del turismo.
LA INDUSTRIA BALEAR COMO GENERADORA DE EMPLEO
La asociación, integrada en CAEB y presidida por Jaume Martorell, insiste en que la aportación del sector va más allá de su impacto directo en el PIB. La industria, argumenta, genera empleo cualificado, favorece la innovación y contribuye a reforzar el tejido empresarial. En un territorio insular, además, la producción local permite reducir la dependencia exterior y limitar el impacto del transporte de mercancías.
En este contexto, CONSTRUÏM pone el foco en la evolución de los polígonos industriales, que reflejan el cambio de modelo económico de las Islas. La asociación advierte del riesgo de que el suelo productivo pierda terreno frente a otros usos y defiende la necesidad de preservar estos espacios si se quiere mantener una mínima capacidad industrial.
MODERNIZACIÓN DEL SECTOR
La organización también reclama medidas que faciliten la modernización del sector. Entre ellas, la mejora de las áreas industriales, la disponibilidad de suelo y un mayor reconocimiento institucional. El objetivo pasa por consolidar una base productiva que complemente al turismo y aporte mayor equilibrio al conjunto de la economía.
Pese a las dificultades, el sector no permanece ajeno a los cambios. Muchas empresas han iniciado procesos de transformación orientados a la digitalización, la eficiencia energética y el desarrollo de productos más sostenibles.







