Hasta seis veces denunció un hombre que le habían robado su pulsera antimaltrato. Todo era una estrategia para saltarse una orden de alejamiento por parte de una mujer. Desde agosto de 2025 hasta enero de 2026, el hombre interpuso seis denuncias por robo con violencia. En todas ellas, el objeto supuestamente robado era el mismo: el dispositivo de localización permanente (pulsera antimaltrato) cuya implantación había sido ordenada por un juzgado de Palma.
Agentes del Grupo de Judicial de la Comisaría de Centro de la Policía Nacional iniciaron una investigación para esclarecer los hechos.
LAS SIMILITUDES LO DELATARON
Durante las pesquisas, los investigadores detectaron que todas las denuncias compartían llamativas coincidencias: la autoría descrita, la franja horaria de los supuestos robos y los objetos que el denunciante afirmaba haber perdido eran prácticamente idénticos en cada caso.
Esa reiteración levantó las sospechas de los agentes, que profundizaron en la investigación.
EL MOTIVO: OCULTAR EL QUEBRANTAMIENTO DE CONDENA
Las pesquisas concluyeron que el hombre tenía una orden de alejamiento vigente contra una mujer. Lejos de cumplirla, la había quebrantado de forma sistemática. Para evitar ser imputado por ese delito, habría optado por una estrategia: simular que le robaban el localizador cada vez que lo incumplía, eludiendo así el rastro que el dispositivo dejaba.
Una vez confirmados los hechos, los agentes procedieron a su detención como presunto autor de simulación de delito.







