Según la Agencia Europea de Fronteras, el año pasado se produjo un “desplazamiento hacia el este de las salidas desde Argelia”, lo que ha provocado un incremento notable de llegadas a Baleares, en detrimento de las entradas por la península.
Frontex señala que estas dinámicas se consolidaron en 2024 y se mantendrán en 2025, con flujos estables pero sostenidos de migrantes, en su mayoría jóvenes argelinos que buscan escapar del desempleo y la falta de oportunidades en su país.
La agencia advierte de que el patrón estacional sigue marcando estas travesías: la mayoría de salidas se concentran entre los meses de julio y diciembre, aprovechando las condiciones meteorológicas favorables y el fin del Ramadán, momento en el que se intensifican los intentos de cruce. En cambio, los primeros meses del año muestran un descenso de actividad.
Seguridad y crimen organizado
Frontex subraya que la ruta argelina plantea un reto humanitario, pero también de seguridad. Los grupos de contrabando que operan en la costa de Argelia han perfeccionado sus tácticas para eludir la vigilancia marítima y garantizar que las embarcaciones lleguen a territorio español.
Esta dinámica abre la puerta a que individuos con posibles intenciones criminales puedan infiltrarse entre los flujos migratorios y acceder al espacio Schengen sin ser detectados.
En paralelo, la agencia vincula la actividad de estas redes con el tráfico de drogas en el Mediterráneo Occidental, donde la introducción de hachís y cannabis hacia la península comparte las mismas rutas logísticas que las utilizadas por los migrantes.
Baleares en primera línea
La combinación de proximidad geográfica y el endurecimiento del control en otros puntos de la costa española está consolidando a Mallorca, Ibiza y Formentera como destinos principales de las embarcaciones. Frontex resalta que, aunque las cifras de entradas en España permanecen relativamente estables desde 2020, las islas concentran cada vez un mayor porcentaje de llegadas respecto al conjunto nacional, con la consiguiente sobrecarga y saturación de los recursos policiales, sanitarios y de acogida.
El informe advierte que en 2025 la presión migratoria sobre Baleares no se reducirá. Al contrario, se mantendrá “relativamente estable” respecto a 2024, con un flujo constante de llegadas desde Argelia. La agencia europea insiste en que solo una coordinación reforzada con las autoridades magrebíes y un mayor despliegue de medios de vigilancia marítima podrán mitigar la presión sobre el archipiélago.
Despliegue en Baleares
Cabe recordar que el Govern balear y los consells insulars viene solicitando el despliegue de efectivos de Frontex en el Mediterráneo, para luchar contra la ruta de inmigración irregular entre Argelia y Baleares.