Caramelos y helados,rosa chicle,nubes de colores y fantasía.
Volvemos a la infancia más dulce, a los días de la mano de mamá en el parque de atracciones, una tentación de moda a la que es imposible resistirse.
El tiempo pasa. Las niñas crecen y adoptan un aire de sofisticación serena. Los colores se diluyen, un aire etéreo adorna el look style para días de diversión relajada.
Vuelta y vuelta. De nuevo empezar. Llega el momento de marcharse. La feria dice adiós, adoptando un peregrinaje con aire gypsy.
Especial agradecimiento a PINKO Mallorca y Coco Mariscal












