El domingo 17 de diciembre de 2000, y tras debutar entre semana en Copa con victoria en Figueres (0-2), el RCD Mallorca visitó Balaídos para medirse a un Celta que llevaba cinco jornadas sin vencer. Un bonito gol de Catanha, anotado antes de llegar al primer cuarto, hizo que los locales cobraran ventaja.
Sin embargo el tanto no afectó a los de Luis Aragonés, quienes tan sólo habían encajado una derrota en las últimas once citas ligueras. Así, Ibagaza igualó la contienda diez minutos más tarde. En el 27, el colegiado aragonés Turienzo Álvarez invalidó una diana totalmente legal a Luque por un fuera de juego inexistente.
Luego, a falta cinco para enfilar el camino de los vestuarios, Catanha despejó dentro del área con el brazo un libre directo ejecutado por Stankovic en otra acción obviada por el trencilla. Todavía en la primera mitad, continuó la polémica con el segundo gol anulado a los visitantes. En esta ocasión, a Finidi por otro más que discutible 'offside'.
En la segunda parte, concretamente en el minuto 77 y ya con el inicialmente suplente Eto'o sobre el terreno de juego, el central serbio Djorovic restableció la renta celtiña con un tanto precedido por una falta de Cáceres sobre Leo Franco.
Dos más tarde, Turienzo tampoco concedió otra diana totalmente legal firmada por Armando por una presunta falta sobre Pinto que sólo él observó. Tres más tarde, el lateral barralet fue expulsado por doble amonestación.
No obstante, y a pesar de la losa que supone que te invaliden tres goles legales mientras que a tu rival le conceden uno que nunca debió subir al marcador y de que no te señalen una pena máxima, además de jugar con inferioridad numérica, los isleños dieron un ejemplo de orgullo y coraje en busca del empate. De esta manera, Javier Olaizola conectó un testarazo en el último instante para establecer la definitiva igualada. Eso sí, antes de celebrarlo, los jugadores rojillos se aseguraron de que el trencilla no lo había anulado. Destacar que fue la primera diana del vasco con la zamarra mallorquinista tras 125 partidos disputados. Además, fue la única puesto que el bravo zaguero no volvió a marcar en los años venideros.
Una vez acabado el encuentro el técnico bermellón, Luis Aragonés, no se mordió la lengua en la rueda de prensa. "Hoy no hemos ganado por el árbitro", aseguró. Además subrayó que "hemos marcado tres goles más que ellos" y aseveró que "debimos vencer con autoridad"








