El Parador de Ibiza ha sido inaugurado este lunes en un acto institucional en el que se ha subrayado el carácter “histórico” de la apertura y su potencial para consolidar un modelo de turismo cultural y de calidad en la isla. El establecimiento recibirá a sus primeros clientes el próximo 10 de marzo y afronta su estreno con una previsión clara: estará “prácticamente al completo” durante sus dos primeros meses de actividad.
Así lo ha asegurado la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, quien ha avanzado que las reservas ya permiten anticipar una temporada “muy positiva” para este nuevo equipamiento hotelero, ubicado en un enclave privilegiado del casco histórico de Dalt Vila.
Por su parte, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha definido la jornada como “histórica” y ha afirmado que el Parador “supone acumular en un equipamiento todos los valores de la política turística que estamos desarrollando”. En declaraciones a los medios, Hereu ha destacado que el proyecto combina la recuperación de un “gran patrimonio histórico y cultural” con la apuesta por un turismo de calidad vinculado a la cultura.
“Aquí hay recuperación del patrimonio y la definición del turismo de calidad ligado a la cultura”, ha señalado el ministro, quien también ha querido poner el acento en la dimensión cívica del espacio. Según ha explicado, el objetivo es que el Parador sea “un equipamiento abierto a la ciudadanía”, apelando directamente a los residentes de Ibiza a disfrutar de unas instalaciones en cuya concepción se ha trabajado la accesibilidad universal.

El de Ibiza se convierte en el Parador número 99 de la red pública. Hereu ha recordado que, coincidiendo con el centenario de la cadena, este año se alcanzará el establecimiento número 100 en España, reforzando una estrategia orientada a “mejorar nuestra oferta, diversificar la propuesta y desestacionalizar”. En este sentido, ha subrayado que el hotel permanecerá abierto todo el año, contribuyendo a generar actividad más allá de la temporada alta.
En un contexto marcado por la tensión residencial en la isla, el ministro ha indicado que el establecimiento reserva alrededor de 20 habitaciones para trabajadores del propio Parador, lo que ha definido como una “pequeña contribución” al reto de la vivienda en Ibiza.
Hereu ha reiterado su convencimiento de que el Parador será “un éxito” por su “atractivo” y su ubicación “inmejorable”, y ha apuntado que previsiblemente figurará entre los establecimientos con mayor tasa de ocupación anual de la red. Desde Paradores han avanzado además que trabajarán con “un mix de clientes”, aprovechando la proyección internacional de Ibiza para atraer tanto mercado nacional como extranjero.
Según han recordado desde el Ministerio de Turismo, en 2004 se tomó la decisión de dar un uso de Parador de Turismo a la fortaleza del siglo XVI de Dalt Vila, que permanecía clausurada desde la década de 1980. En 2009 se iniciaron las obras, pero la aparición de importantes restos arqueológicos obligó a replantear el proyecto integralmente y aumentar de manera significativa su presupuesto. Las obras se paralizaron en 2012 y no se reanudaron hasta el año 2019, cuando el Gobierno de España aprobó una aportación adicional de 21,1 millones de euros para poder acabarlas.
INVERSIÓN DE 43,2 MILLONES
Tras una inversión de 43,2 millones a través de Turespaña en el proyecto integral de rehabilitación del conjunto del Castillo y la Almudaina de Dalt Vila, así como la recuperación y preservación de los restos arqueológicos hallados, Paradores de Turismo ha efectuado una inversión adicional de otros 3,5 millones de euros para la adecuación de las instalaciones hoteleras del Parador de Ibiza, que contará con 41 habitaciones para clientes.
Distribuido en cinco edificios, el establecimiento dispondrá de zona wellness, piscina exterior, solárium, cafetería, restaurante, salones y terrazas. El patio de armas, cubierto con una arquitectura textil ligera y dotado de un pequeño auditorio con vistas al puerto y al campanario de la Catedral, ampliará los espacios del hotel y permitirá la celebración de eventos nocturnos en un entorno único.
Uno de los grandes hitos del proyecto ha sido la incorporación de un plan para la musealización de nueve catas arqueológicas en un centro de interpretación integrado en el propio Parador, que se abrirá al público a finales de este mismo año.
A través de infografías, cartelería y proyecciones audiovisuales, se explicarán los restos más importantes hallados durante las excavaciones. Algunas de estas catas han sido restauradas para ser visitables por clientes y público en general. Este espacio convierte al Parador en un activo estratégico para el desarrollo cultural y la diversificación del turismo de la Isla.
A este atractivo cultural se suma una propuesta artística que incluye pintura, escultura, fotografía, instalación y cerámica, con obras de artistas consagrados y contemporáneos. El programa, inspirado en la luz, el mar y la tradición cultural de Ibiza, transforma el edificio histórico en una auténtica galería viva en diálogo con su entorno.








