El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha recortado dos décimas respecto al mes de marzo, cuando la inflación se situó en el 3,4 por ciento, aunque se ha mantenido en niveles elevados por la subida de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, influida por el conflicto en Oriente Próximo.
El organismo estadístico ha explicado que, pese a la presión de los carburantes, la moderación de la inflación en abril se ha visto favorecida por el descenso de los precios de la electricidad, que han bajado más que en el mismo mes de 2025.
También ha contribuido la evolución de los paquetes turísticos, cuyos precios han subido, aunque lo han hecho con menor intensidad que hace un año.
LA INFLACIÓN SUBYACENTE CAE AL 2,8%
Por su parte, la inflación subyacente —que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos— descendió una décima en abril, hasta el 2,8%, según la estimación incluida por el INE en su avance de datos.
Este indicador se mantiene por debajo de la inflación general, lo que refleja una cierta moderación en los precios estructurales de la economía.
TRES MESES CONSECUTIVOS DE ALZAS
En términos mensuales, es decir, en comparación con marzo, el IPC subió un 0,4%, lo que supone moderar en ocho décimas el incremento del mes anterior, cuando avanzó un 1,2%. Con esta subida, la inflación mensual encadena tres meses consecutivos al alza.
En paralelo, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) aumentó una décima su tasa interanual en abril, hasta el 3,5%, mientras que su variación mensual fue del 0,7%. La inflación subyacente del IPCA se estima en el 3,1% en el cuarto mes del año.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de abril el próximo 14 de mayo.







