El ex president del Govern tiene que declarar el jueves por un contrato menor al periodista Antoni Alemany. Dejemos de lado el asunto de los contratos menores porque algún conseller del actual Govern saldría mal parado, pero el fondo del tema es que Matas tenga que declarar después de que la semana pasada el juez estrella decidiese abrir juicio oral por esta causa. Sin embargo, el juez Castro había cometido un error imperdonable que hubiese podido suponer la anulación de la causa. En pocas palabras, Castro pretendía juzgar a Matas sin antes tomarle declaración, algo que parece un simple error burocrático pero que en realidad demuestra la animadversión del juez contra el ex president del Govern, algo que quedó confirmado cuando dijo que su esposa tendría que estar trabajando en un supermercado. Algunos jueces parecen tomarse muy en serio lo de los juicios rápidos, pero lo normal debe ser tomar declaración a los imputados, conocer su versión, y después obrar en consecuencia. Estoy convencida de que la declaración de Matas no cambiará la decisión del juez Castro en contra del ex president, pero al menos debería guardar las formas, tan importantes en política y también en la justicia. Juzgar sin escuchar antes al acusado no es lo más normal.





