Khardy

Khardy es un joven senegalés que entregó al Papa León XIV una copia de su permiso de residencia en España; el joven inmigrante explicó a los asistentes a la visita del Papa a Cáritas su odisea para llegar a la tierra prometida, a Europa.

Ese joven senegalés dejó atrás todo, familia, país, amigos y vino a España en busca de esperanza. Arriesgó la vida, durante la pandemia, para llegar a la Península y tener simplemente un futuro.

El Papa actual, siguiendo el mensaje de su predecesor Francisco, ambos procedentes de Hispanoamérica, se junta con los pobres y miserables del mundo dando ejemplo del mensaje de Jesucristo. 

Jesús no se rodeó de ricos y bienestantes sino que se rodeó de gente trabajadora y humilde que lo dejó todo para seguirle, el Papa Benedicto XVI, firmando como Joseph Ratzinger, nos lo explica con todo lujo de detalles en su magnífica obra Jesús de Nazaret de muy recomendable lectura.

El Papa Francisco declaró la Iglesia en apertura y su sucesor ha recogido el guante y, quizás no con la misma austeridad de su predecesor, sigue en esa línea. Sin duda el conocimiento de un continente pujante pero también con muchas necesidades como es Sudamérica imprime carácter y da una visión del mundo y la vida completamente diferente de como lo vemos en la vieja y cansada Europa.

Si un mensaje nos deja estos días de visita a Madrid del Sumo Pontífice es su clamor por la dignidad humana; cuando escribo delante de la pantalla del  ordenador el Papa ha concluido un discurso memorable ante las Cortes Generales y demás autoridades que ha sido aplaudido algo más de siete minutos (nadie en el Congreso de los Diputados ha recibido una aclamación tan larga) si bien cada uno de los grupos parlamentarios arrima el ascua a su sardina,  lo cierto es que la práctica unanimidad de los asistentes le han ovacionado; solamente los díscolos diputados de VOX han negado el merecido aplauso al Santo Padre seguramente por la caridad cristiana en la resolución de la inmigración.

Hasta el día de ayer el mensaje fue muy claro y rotundo a la sociedad española y especialmente a sus políticos, concordia y diálogo. Los políticos deben dejar de pelearse como perros callejeros y mirar por el bien común. Me encantaría conocer el contenido de las reuniones del Papa con el premier Sánchez-Castejón y Núñez Feijoo. Solo con que les haya pedido sentido común, generosidad y altura de miras ya nos ha hecho un favor impagable a los españoles. 

En el Congreso de los Diputados ha defendido el derecho a la vida en todas sus etapas, desde el inicio al final del orto hasta el  ocaso,  haciendo especial énfasis, como comentábamos antes, a la dignidad de las personas.

Es evidente que España, Europa, tiene un problema con la inmigración ilegal pero resulta necesario que se solucione el problema, como sea, que se modifiquen leyes o tratados internacionales, pero que el Mediterráneo deje de ser un cementerio de agua, que no se ahoguen más niños de corta edad junto con sus padres, que se les permita llegar al viejo continente o se resuelva el problema en origen, lo importante es la vida humana y su dignidad. 

Nuestros responsable públicos deben adoptar  las medidas necesarios para que personas como Khardy tengan una posibilidad de una vida digna con un trabajo suficiente y adecuado. 

Madrid ha sido, hasta ayer, un clamor en todos los actos públicos del Papa León XIV, Madrid –como dijo el Rey ha estado a la altura- pero más interesante que esos actos públicos, absolutamente necesarios, son la labor de la Iglesia y especialmente de Cáritas que sustituye al estado en la atención de los más necesitados. Ese es el mensaje importante, la ayuda a los más débiles.

Otra cuestión importante es el mensaje que la autoridad moral del Papa ha transmitido a nuestras autoridades, en privado, las verdades que puede permitirse un Jefe de Estado singular a un líder de un país demócrata pues a la vez es líder religioso.

Unos párrafos más arriba les hablaba del libro del Papa Ratzinger Jesús de Nazaret, ahora me permito recomendarles otro del periodista Jorge Bustos Casi, un libro que relata las vivencias del centro asistencial más grande de Europa, que se encuentra en Madrid. Es simplemente una lección de vida, como el mensaje que nos ha dejado Khardy.Khardy

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias