La Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV), han trasladado a la Secretaría de Estado de Turismo y al Ministerio de Economía una propuesta conjunta de medidas extraordinarias para paliar el impacto del conflicto en Oriente Medio.
El paquete de ayudas solicitado asciende a unos 400 millones de euros, según las estimaciones iniciales de ambas entidades.
Las organizaciones, que agrupan más de 5.000 puntos de venta en toda España, han diseñado un plan de ocho actuaciones destinadas a mitigar las pérdidas derivadas de la crisis internacional, que no solo afecta a los destinos directos en la zona en conflicto, sino que está alterando la conectividad aérea hacia Asia, África y Oceanía.
Dentro del bloque de medidas económicas, Fetave y UNAV reclaman la puesta en marcha de una línea ICO extraordinaria de 250 millones de euros, preferentemente a tipo de interés 0%. El objetivo es aliviar las tensiones de tesorería provocadas por la cascada de cancelaciones, reembolsos y reubicaciones de viajeros.
Asimismo, proponen la creación de un fondo extraordinario de compensación de 120 millones de euros.
Este montante se destinaría a cubrir parcialmente las pérdidas por reembolsos no recuperables de proveedores internacionales y los gastos extraordinarios de asistencia a viajeros que las agencias están asumiendo.
ERTE ESPECÍFICOS Y AJUSTES FISCALES
En el ámbito laboral y fiscal, el sector solicita la habilitación de un mecanismo de ERTE extraordinario para las agencias cuya actividad se vea significativamente reducida.
También piden ajustes en el Impuesto de Sociedades y deducciones fiscales para compensar los costes asociados a las cancelaciones inevitables por causas excepcionales.
Desde el punto de vista operativo, las asociaciones demandan la creación de un canal permanente de coordinación con la Administración (Turismo y Asuntos Exteriores) para disponer de información actualizada sobre los destinos y coordinar la asistencia a los viajeros.
PROTOCOLO DE CANCELACIONES
Las asociaciones consideran necesario aprobar un protocolo específico para la gestión de cancelaciones en situaciones de crisis internacional que permita un reparto equilibrado de responsabilidades entre todos los actores de la cadena turística.
En este sentido, sugieren que, bajo la normativa europea de viajes combinados, se promuevan soluciones como bonos o créditos para viajes futuros y cambios voluntarios de destino, siguiendo el modelo de recomendaciones que la Comisión Europea emitió durante la crisis del Covid-19.
Las patronales advierten de que el impacto económico es severo debido a que muchas rutas hacia Asia u Oceanía dependen de conexiones en países del Golfo, lo que está obligando a las agencias a afrontar reembolsos inmediatos y gastos de manutención o alojamiento de clientes bloqueados.
"Se trata de evitar que las agencias de viajes tengan que asumir en solitario las consecuencias económicas de una crisis internacional completamente ajena a su actividad", han subrayado las organizaciones, reiterando el carácter "extraordinario y temporal" de estas peticiones.








