Las Berenjenas rellenas son el plato más representativo de la cocina tradicional menorquina. Al menos esto es lo que piensan las cerca de 200 personas que participaron en una especie de competición que organizamos en el Instagram de @cometemenorca entre ocho platos de la cocina de Menorca. Después lo cuento, pero primero os digo como hacemos las Berenjenas en mi familia, porque cada familia tiene su receta, sus trucos, sus variantes, siempre manteniendo la esencia de la receta.
Ingredientes:
Berenjenas, cebolla (mucha), tomate (poco), pimiento verde (pequeño), patata (hervida), ajos (crudos), huevo (batido), pan (rallado), queso (curado, de Menorca), aceite (de oliva virgen extra), pimentón (dulce) y sal (fina); opcionalmente y según gustos, puedes poner alguna hierba aromática.
Elaboración:
Cortar las berenjenas por la mitad, a lo largo, y hervirlas con agua abundante y sal, junto con la patata; ponerlas a escurrir, cuanto más tiempo mejor, incluso toda la noche, porque retienen mucha agua; mientras tanto hacer un sofrito, con cebolla, tomate, pimiento verde y ajos, cocinar un buen rato, hasta que se confite.
Cuando las berenjenas están escurridas, y frías, quitar la pulpa con una cuchara y ponerla en un bol, dejar la piel a modo de “barca” o recipiente y reservar, para rellenarlas después; tener mucho cuidado que no se rompa la piel, y si se rompe, la apartas y la pones en el relleno.
Mezclar la pulpa de la berenjena y la patata hervida con el sofrito y darle unos toques de batidora, al gusto en cuanto a la textura; añadir huevo batido, sin que cuaje, pimentón dulce, ajo cortado pequeño, un poco de pan rallado y queso, también rallado; mezclarlo todo bien, y rectificar de sal.
Con esta farsa rellenar las “barcas” de berenjena, poner queso rallado curado por encima, un buen chorrazo de aceite de oliva y hornear a 200 grados durante una hora y bajar a 180 grados media hora más, como mínimo, no quedan secas; las berenjenas tienen incluso que freir en el horno, y que queden de un color marrón oscuro.
Sé que esta receta provocará controversia porque, como he dicho, cada casa tiene sus Berenjena. Aquí pongo alguna de las alternativas que se suelen plantear: La “barca”, de berenjena o de cebolla? Con salsa de tomate por encima o no? Cocinarlas al horno con pan rallado o con queso por encima? Mezclando carne picada o gambas con la pulpa de la berenjena, o las dejamos vegetarianas? Con tomillo u otras hierbas aromáticas, o no? Comerlas calientes, a temperatura ambiente o frías de nevera? Dentro de un bocadillo, en una rebanada de pan o en plato?
En el torneo compitieron Oliaigua, “Perol” de pescado (cocinar un “Perol” es hacer pescado o carne al horno, con patatas y tomates), “Perol” de carne, Arròs de la terra, Calamares rellenos, Caldereta de langosta, Caragols amb cranca, y las Berenjenas rellenas. Lo organizamos como si fuera un mundial, con cuartos de final, semifinales y final. Así fue la competición.
En cuartos se enfrentaron el Perol de pescado ( que obtuvo el 59% de los votos) contra el Perol de carne (41%); el Oliaigua (28% de los votos) contra las Berenjenas rellenas (72%); el Arròs de la terra (30%) se enfrentó a los Calamares rellenos (70%); y la Caldereta de langosta (76%) a los Caragols amb cranca(24%)
Pasaron a la semifinal los Calamares rellenos, que tuvieron que vérselas con la todopoderosa Caldereta de langosta; y las Berenjenas, que se enfrentaron al Perol de pescado La primera semi estuvo reñida, pasaron los Calamares frente a la Caldereta de Langosta con un ajustado 53% a 47%, pero en la otra las Berenjenas barrieron al Perol, con un 85% de los votos contra el 15% de su rival.
La gran final enfrentó a los dos platos con relleno, las Berenjenas y los Calamares, un duelo muy disputado y con alternativas. Empezaron muy bien los Calamares que en los primeros compases cogieron una cierta ventaja, pero poco a poco las Berenjenas fueron remontando y finalmente se alzaron con la victoria con un ajustado 54% a 46%.
El resultado es una prueba más de que a veces “menos es más”. En este caso un producto humilde, la berenjena, bien cocinado, con cariño, siguiendo una tradición familiar, puede ganar a un plato “grande”, con más presupuesto, como la Caldereta de Langosta o los Calamares rellenos. Sobre esto mi buen amigo y excelente cocinero Pau Sintes tiene una anécdota buenísima, de cuando participó en el Concurso de mejor Cocinero Joven de las Regiones Europeas de Gastronomía. Con su permiso, un día lo contaré.





