Este miércoles, Carlos Silva, Resort Manager del tour operador británico Monarch para Costa Blanca, Menorca e Ibiza, se ha reunido con empresarios del sector turístico ibicenco para compartir experiencias relacionadas con el aumento de denuncias por “Claim farms” o denuncias motivas por problemas gástricos, a los que los touroperadores ingleses y los hoteleros españoles tienen que hacer frente.
"En 2016 comparándolo con el año anterior las denuncias se han disparado en un 386%, siendo España el país con mayor número de ellas, seguidos de Egipto y Turquía. Además, la legislación inglesa nos obliga a los tour operadores, y a los hoteleros, a que demostremos nuestra inocencia. Es por ello, que tenemos que trabajar coordinados para revertir esta situación”, ha declarado Carlos Silva
La Asociación de agencias de viaje británica está negociando con el gobierno del país para modificar la legislación que afecta directamente al trabajo de tour operadores de esta nacionalidad. “Este tipo de denuncias falsas, en la mayoría de los casos, solo afectan a los viajes de turistas ingleses reservados a través de tour operadores británicos. Los que reservan directamente con el hotel o a través de otro tipo de plataformas no pueden realizar este tipo de reclamaciones”, ha señalado Silva.
Es por ello que desde Monarch Holidays estén intentando colaborar con los hoteleros para crear unas bases de datos que sirva ante una denuncia falsa. “Necesitamos hacer seguimientos de los clientes. Es decir, apuntar que han comido y bebido durante la estancia; si han realizado excursiones; si han adquirido entradas para discotecas. Desde recepción ante cualquier adversidad médica, ponerlo en conocimiento. Hacer seguimiento de la temperatura del agua, de los alimentos. Aumentar los controles y las auditorias de calidad. Y tener esa información guardada, por lo menos tres años que es el tiempo que tienen para reclamar, aunque la legislación británica da la posibilidad de requerirlo por su parte, a los menores de edad una vez cumplido los 18 años”.
Para el responsable de Monarch Holidays, esa información es la tabla de salvación ante una posible denuncia falsa. Si desde el hotel se puede demostrar que el denunciante siguió con su actividad habitual, consumiendo bebidas alcohólicas, saliendo de excursión, la denuncia no prosperará. En este tipo de reclamaciones no hay ninguna consecuencia, con la legislación actual, para el falso demandante y según Carlos Silva, es un buen negocio para abogados sin escrúpulos.
En Ibiza hay empresas hoteleras con denuncias, no comprobadas, cuyo importe reclamado podría ascender a varios cientos de miles de euros. “Esta situación puede llevarnos en dos direcciones, si no hay una solución al problema: que haya hoteles que renuncien a trabajar con tour operadores ingleses o que al final, los precios suban en previsión de restar un perjuicio económico a los operadores y a los hoteleros”, ha declarado Carlos Silva.








