Está muy bien que Maheta Molango mantenga su actividad en las redes sociales. Todo por la imagen. No lo está tanto que dé a conocer los mensajes que deja a los futbolistas del primer equipo, primero por no expresar la verdad y en segundo lugar porque con ello no consigue más que aumentar la presión del público sobre los profesionales. En fútbol no sólo se lavan en casa los trapos sucios, algo que Utz Claassen ignoró durante cuatro años, sino también los limpios.
Afirmar que “Nadie conoce los sacrificios que hicimos a lo largo de nuestros cien años de historia”, es una falta de respeto a quienes, entre otras cosas, permitieron con su trabajo que este club haya vivido para sufrir las inclemencias del alemán y el desembarco de Robert Sarver. Añadir que “lo más bonito aún está por venir y estamos muy cerca de hacer historia de verdad” es, además de ignorancia, desprecio a los jugadores, técnicos y dirigentes que pusieron al club en primera división, dieciséis años consecutivos en la última etapa, y lo llevaron a Europa. ¿Es que ellos no hicieron “historia de verdad”?.
Ignoro si el cartelito de marras que el consejero delegado afirma que colgará en el vestuario de Son Moix, igual le valdría un “roll up” para los desplazamientos, se lo ha inventado él o se lo ha escrito alguien. En cualquier caso, una temeridad siendo benévolos porque semejantes referencias resultan del todo inapropiadas en boca de alguien que acaba de llegar y que trata de prestigiarse a si mismo, porque el club no necesita ni su dinero, si es que lo hay, ni sus filípicas.
El Mallorca disputó ayer su primer partido de pretemporada. Cero a cero frente al Sint-Truden, un equipo belga. Un 4-5-1 de salida. Yo bien, ¿y usted?







