El artista cree considera que esta fira es "muy necesaria, sobre todo para apoyar al producto local" y destaca que, además del apoyo institucional, "es crucial contar con el apoyo individual de los ciudadanos, que se debe traducir en compras hacia los productores y pescadores locales, porque si no nos queremos nosotros mismos, nadie vendrá a querernos. La sardina es un símbolo de nuestra identidad y es vital apoyar el producto local".
UNA SARDINA IRREVELENTE Y COLORIDA
El artista Lolo Garner ha creado unas esculturas únicas, que representan una visión contemporánea y disruptiva de la sardina. "La idea de hacer este tipo de sardina, con las espinas y todo, es porque una sardina clásica se hubiera diseñado de otra forma. Pero como estamos en una fiesta, y los premios de la sardina se entregan al final de la fiesta, entiendo que ya nos la hemos comido", explica Garner, añadiendo que su creación refleja “una mirada irreverente y colorida", ha explicado.
La obra de Garner está hecha en chapa de acero de 3 milímetros de espesor y tratada con la técnica de pintura dripping, en la que la pintura se lanza sobre la obra, incluso utilizando las manos. "Buscaba que fuera algo atractivo visualmente y que tuviera impacto, sobre todo en el color", comenta el artista sobre la parte técnica de su creación. Además, "la escultura rompe con la lógica tradicional al darle a la sardina una verticalidad” que, según Garner, “le da más movimiento a la obra".





