www.mallorcadiario.com

Los enemigos de la Constitución son ahora los socios del PSOE

miércoles 06 de diciembre de 2023, 00:00h

Escucha la noticia

Hoy se celebra el XLV aniversario de la Constitución española. A tal efecto, la presidenta del Govern, Marga Prohens, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, presiden un acto oficial conmemorativo en el salón del Tinell del Palacio Real de la Almudaina, en Palma, al que están invitadas las instituciones, partidos políticos, agentes sociales y una nutrida representación de la sociedad mallorquina.

Procede, en esta efeméride, destacar el extraordinario papel que nuestra Carta Magna ha desempeñado en la construcción y preservación de la democracia en España. Este hito histórico se convierte en un recordatorio elocuente de la importancia de un marco legal que ha guiado nuestro país en las últimas cuatro décadas en la senda de la cohesión y la justicia social.

La Constitución, promulgada el 6 de diciembre de 1978, ha sido el faro que ha iluminado el camino de la democracia, garantizando los derechos fundamentales de cada ciudadano. Basada en el respeto a la dignidad, la libertad, la igualdad y el pluralismo político, se erige como un pilar inquebrantable en el edificio de nuestra convivencia. Su capacidad para adaptarse a los desafíos cambiantes del tiempo es testimonio de su solidez y su capacidad de evolucionar con la sociedad que representa.

Sin embargo, esta celebración se produce en plena polémica por la proposición de ley presentada por el PSOE, para impulsar una amnistía a los líderes del procés independentista y a muchos otros investigados por la Justicia, por delitos tan variados como desórdenes públicos e incluso de terrorismo. Esta amnistía, fruto de la negociación entre el PSOE y JuntsxCAT para lograr los votos de la formación del prófugo Carles Puigdemont en la investidura de Pedro Sánchez, viene acompañada, además, de un ataque sin precedentes al Poder Judicial, con acusaciones de ‘lawfare’ o guerra jurídica.

La enorme crispación social generada ante la permanente cesión y consecuente humillación ante el independentismo, nada menos que con una amnistía, con el único objetivo de impedir que gobierne la derecha y, por tanto, de perpetuarse en el poder, es también el contexto en el que se celebra el aniversario de la Constitución este año.

Se repetirán las alabanzas de rigor. Y las apelaciones a la necesidad de modificar la Constitución, llamadas inútiles porque no van a ninguna parte, pues no hay mayorías para ello. Pero es que, además, cuando desde el Gobierno de España se defiende anular sentencias, amnistiar delitos, se impulsan comisiones parlamentarias para analizar decisiones judiciales; cuando hay enormes dudas, incluso a nivel europeo, del respeto por la separación de poderes que tiene el Ejecutivo de Pedro Sánchez, así como los grupos parlamentarios que le dan apoyo en las Cortes, podemos afirmar que la Carta Magna no atraviesa por su mejor momento.

Así, las alabanzas a la Constitución que se oirán hoy por parte del Gobierno y sus representantes, son entre vacías e hipócritas. Básicamente porque aquellos que no celebran la Constitución son ahora los socios del PSOE de Pedro Sánchez.