El 87,2% de los médicos que trabajan en la sanidad privada de Baleares considera que las tarifas que perciben son “malas” o “muy malas” y las define directamente como “indignas” y “de miseria”, según un estudio elaborado por el Colegio de Médicos de Baleares (COMIB).
El presidente de la entidad, Carles Recasens, ha explicado este miércoles que la encuesta, respondida por 236 colegiados, refleja “el malestar y el maltrato que sienten los profesionales”, en un sector que emplea a unos 3.000 médicos en las islas, prácticamente la mitad de los 6.200 en activo.
Recasens ha subrayado que la sanidad privada tiene un peso elevado en Baleares, donde un 31% de la población cuenta con seguro privado, por encima de la media nacional (26%). Y ha advertido de que pública y privada son “vasos comunicantes”: “Si la sanidad privada tiene problemas, esto acaba repercutiendo también en la sanidad pública, en más saturación y más sobrecarga”.
Entre las principales quejas, los médicos denuncian una pérdida de independencia y autonomía, además de una retribución “mala”, con tarifas que oscilan entre 8 y 14 euros por consulta, cantidades que Recasens ha calificado de “ridículas”. Según el COMIB, se trata de precios “de los años 90” que no se han actualizado con el IPC.
El deterioro de la relación con las aseguradoras es otro punto crítico: el 71,9% considera negativa e insuficiente la relación profesional y un 77,9% expresa “insatisfacción general” en su vínculo con estas compañías.
También alertan de que el modelo ha cambiado: “Era una profesión liberal y se ha reconvertido en dependiente de los grandes grupos hospitalarios y aseguradoras”, ha afirmado Recasens, denunciando que el paciente queda condicionado al cuadro médico impuesto y no puede elegir libremente al especialista.
Más de la mitad de los profesionales, el 53%, cree que el sistema no es sostenible y un 43,3% sufre problemas administrativos frecuentes, en un contexto que describen como de “hartazgo”.
Uno de los asuntos que más preocupa, al 85%, es la proliferación de pólizas “low cost”, algunas desde 19,90 euros al mes, que prometen asistencia básica con especialistas y urgencias. “Cuesta menos la salud que contratar un partido de fútbol para verlo por la tele”, ha ironizado Recasens, quien ha alertado de que con esos precios “se engaña a las personas” porque no garantizan una atención “segura, correcta y excelente”.
El COMIB se plantea como reto negociar en nombre de los médicos con las aseguradoras para actualizar retribuciones y nomenclátor, además de denunciar estas pólizas económicas. También aconseja a la población revisar bien las condiciones antes de contratar, desde hospitalización y prótesis hasta copagos, subidas de primas o penalizaciones, que en algunos casos pueden suponer incrementos del 30% al 80%.
Finalmente, el colegio trabaja en un proyecto para ofrecer asesoramiento gratuito sobre seguros de salud desde el punto de vista médico, con la intención de ponerlo en marcha a lo largo de 2026, ha concluido Recasens.
ESTATUTO MÉDICO
El Colegio Oficial de Médicos de Baleares (COMIB) respaldará las movilizaciones que se puedan convocar en el marco de la negociación del estatuto marco con el Ministerio de Sanidad.
"Daremos total apoyo a todas las acciones que proponga la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos" ha afirmado este miércoles su presidente, Carles Recasens, en declaraciones a los medios por la presentación de un estudio sobre las malas condiciones de la sanidad privada de Baleares.
Recasens ha manifestado ese apoyo el mismo día que se ha celebrado una asamblea en Son Espases sobre la huelga médica de Simebal en los hospitales del archipiélago, y después de asistir él mismo a la celebrada el lunes en el Hospital Comarcal de Inca.
El presidente del COMIB ha subrayado que "los profesionales saben que pueden contar con el colegio, que representa a todos los médicos, tanto los de la pública como los de la privada".
"Entendemos que esta negociación que está sobre la mesa con el Ministerio es clave, no solo para el colectivo médico y para que los pacientes puedan tener una buena atención, sino porque marca las bases del presente y el futuro de la sanidad pública balear", ha afirmado.
Recasens ha abogado por "mirar por los intereses de la ciudadanía", en una situación en la que el sistema público de salud "está tensionado" y es necesario "darle las condiciones para que no solo pueda sostenerse y mantenerse sino que también pueda crecer en el futuro", ha afirmado.








