Mallorca ya tiene radar 3D. Es el primero de este tipo en Baleares y sólo hay tres en toda España. La instalación, financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, supone un salto tecnológico sin precedentes en la gestión del tráfico aéreo sobre las Islas Baleares.
UN RADAR QUE VE EN TRES DIMENSIONES
Hasta ahora, los radares convencionales ofrecían una visión plana del espacio aéreo: sabían dónde estaba un avión, pero no a qué altura volaba con precisión. El nuevo sistema instalado en Randa cambia las reglas del juego. Detecta simultáneamente el acimut, la distancia y la altitud de cada aeronave, componiendo en tiempo real una imagen tridimensional del espacio aéreo circundante.
Su alcance es de 120 millas náuticas, el equivalente a unos 220 kilómetros, superando con creces la cobertura de su predecesor. Eso significa que el radar de Randa vigila un espacio aéreo que se extiende mucho más allá de las costas mallorquinas, reforzando la seguridad de una de las regiones con mayor densidad de vuelos de Europa, especialmente durante los meses de verano.
SIN INTERFERENCIAS, SIN PUNTOS CIEGOS
Uno de los problemas históricos de los radares convencionales en entornos como el mallorquín ha sido la proliferación de interferencias en la señal, generadas tanto por accidentes geográficos como por infraestructuras en tierra. La tecnología 3D del nuevo sistema mitiga eficazmente los ecos de señal no deseados, esos reflejos parásitos que podían distorsionar la imagen del espacio aéreo y comprometer la precisión de la detección.
La ventaja es especialmente relevante ante la presencia de parques eólicos, cuyas aspas en movimiento han supuesto históricamente una fuente de interferencias para los sistemas de vigilancia aérea. El nuevo radar los neutraliza sin comprometer la detección de aeronaves.
EL TERCERO DE ESPAÑA, PRIMERO DE BALEARES
La importancia estratégica de esta instalación queda subrayada por un dato: solo existen otros dos radares de estas características en todo el territorio nacional. Randa se convierte así en el primer —y por ahora único— punto del archipiélago balear dotado de esta tecnología de vanguardia, colocando a Mallorca en el mapa de la modernización de la navegación aérea española.
La inversión se enmarca en el compromiso de ENAIRE —cuarto gestor europeo de tráfico aéreo y organismo con la máxima puntuación europea en seguridad aérea durante cinco años consecutivos— por renovar sus infraestructuras con tecnología puntera financiada por los fondos NextGenerationEU.







