Su última aparición tiene lugar este fin de semana, en el Omega European Masters de Crans-Montana (Suiza), un escenario cargado de simbolismo para él. Allí, donde una década atrás vivió la dolorosa pérdida de su padre durante un torneo, está disputando su 285 torneo y última participación en el circuito. “Era el lugar perfecto para decir adiós”, confesó en declaraciones previas al Torneo.
“El cerebro me dolía”
Lorenzo-Vera no ocultó las razones de su decisión. “Podría haber dicho que me duele la muñeca, pero era solo el cerebro lo que dolía”, explicó, en referencia al agotamiento psicológico que lo acompañó en los últimos años. Tras sufrir ataques de pánico y episodios de ansiedad que lo obligaron a detenerse en 2024, intentó volver al circuito a comienzos de este año. Sin embargo, la rutina de viajes, entrenamientos y presión competitiva acabó por ser insostenible.
“Ya no puedo seguir con esto”, admitió con sinceridad. “Puedes tener un brazo roto, pero no un cerebro roto… y si lo tienes, es porque eres muy valiente”.
Una despedida con gratitud
En su adiós, Lorenzo-Vera no solo habló de sí mismo. Agradeció a sus fans, a su familia, a los sponsors, compañeros de circuito y caddies que lo acompañaron en el camino. También recordó a quienes le transmitieron la pasión por el golf, mencionando a ídolos como José María Olazábal, Fred Couples, Davis Love III y Tiger Woods.
Su mensaje no fue de derrota, sino de agradecimiento y aprendizaje: la mente importa, y compartir esa vulnerabilidad es un acto de fuerza.
Salud mental: la gran asignatura pendiente del deporte
El caso de Lorenzo-Vera no es aislado. En los últimos años, estrellas de distintos deportes —como Simone Biles, Naomi Osaka o Michael Phelps— han decidido priorizar su bienestar psicológico por encima de la competencia. En el golf, donde la concentración, la soledad y la presión individual son determinantes, la salud mental se convierte en un factor crítico para el rendimiento y la longevidad de la carrera.
Expertos en psicología deportiva coinciden en que abrir este debate es fundamental. “El deporte de élite no puede seguir midiendo el éxito únicamente en títulos. La mente también necesita descanso, cuidado y reconocimiento”, señalan.
Lo que viene ahora
Lejos de desaparecer del mapa, Mike Lorenzo-Vera adelantó que seguirá vinculado al golf a través de eventos y actividades comerciales, pero sin la presión del circuito. Su objetivo ahora es disfrutar del tiempo en familia y dedicar energías a proyectos que le aporten placer y equilibrio.
Más allá del golf
La historia de Mike Lorenzo-Vera va más allá del green. Su retirada marca un punto de inflexión en la conversación sobre salud mental en el deporte de élite. Con valentía, puso palabras a un dolor invisible y envió un mensaje que trasciende al golf: cuidar la mente es tan importante como cuidar el cuerpo.